El juez investiga la muerte del niño que pasó varias horas en un coche

  • El juzgado de Instrucción 5 trata de averiguar por qué el menor, que cumpliría dos años a finales de agosto, estuvo expuesto al sol en el interior del vehículo y qué grado de responsabilidad tiene el padre

El juzgado de Instrucción 5 de Sevilla ha comenzado ya la investigación de la muerte de Guillermo Arias González, el niño que falleció el pasado martes en el Virgen del Rocío tras pasar varias horas expuesto al sol. El menor, que iba a cumplir dos años a finales de agosto, ingresó el viernes 18 de julio en el Hospital Infantil en estado crítico tras sufrir una insolación severa, que pudo sobrevenirle después de que su padre lo olvidara en el interior de un coche.

El juez tendrá que comprobar ahora cuál es el grado de responsabilidad del padre en la muerte del niño y decidir si existe o no alguna infracción penal en su comportamiento. De momento el juzgado todavía no ha enviado el pertinente oficio a la Policía Nacional para que inicie la investigación de los hechos. Ahora mismo el juzgado está a la espera de recibir el informe definitivo de la autopsia practicada al pequeño.

Esta prueba revelará cuánto tiempo pasó el niño expuesto al sol. A la espera de confirmación oficial, todas las versiones apuntan a que el menor estuvo al menos dos horas y media dentro del coche, un periodo en el que su temperatura corporal subió hasta los 43 grados. Con estos síntomas ingresó al mediodía del viernes 18 de julio en el centro de salud de Camas, adonde lo llevó su propio padre. Desde allí fue trasladado al Virgen del Rocío por un equipo del 061. El hospital envió al juzgado de guardia el mismo viernes un parte de lesiones comunicando el estado crítico del menor y otro informe avisando de la muerte el 22 de julio. El juzgado que recibió el primer parte, el de Instrucción 5, es el que se ha hecho cargo de la investigación.

En Camas la noticia ha causado una enorme conmoción. La dirección del centro de salud había prohibido a los trabajadores hablar con la prensa, pero a las puertas, en la calle Santa María de Gracia, los usuarios se preguntaban ayer cómo alguien puede dejarse olvidado a su hijo pequeño en el coche. "Tendrían que hacerle algo a ese padre, no puede dejarse a una criatura en un coche al sol, así como así", decía Rosario, vecina de Camas. La misma opinión la compartía otro residente en la calle Ángel, Antonio García. "Creo que ha sido una imprudencia, no se puede dejar a un niño solo ni un segundo, ni en un coche ni en ningún otro sitio".

Tania Aguilar, camarera del bar Triángulo, situado frente al ambulatorio, vio la ambulancia del 061 llevarse al niño hacia el Virgen del Rocío. "Serían las doce del mediodía, más o menos. Vi la ambulancia y oí que era un crío que se le había olvidado al padre dentro del coche", cuenta esta empleada. "Pero ya nos decían que era tarde, que estaba listo", relata otro empleado, José Calzada.

Aunque circulan varias versiones sobre los hechos, el relato más extendido en el municipio camero apunta a que el padre del niño, vecino de Tomares y profesor en el IES Camas, se había desplazado aquella mañana al instituto para firmar las actas de fin de curso. Llevaba consigo al pequeño Guillermo, a quien ese día no habían llevado a la guardería porque a la mañana siguiente la familia tenía previsto marcharse de vacaciones a la costa levantina. Pensaba que sólo tardaría cinco minutos en firmar las actas y dejó al crío dormido en el interior del coche, perfectamente colocado en su silla de bebé.

Lo que aún es un misterio es qué pasó para que esos cinco minutos se convirtieran en varias horas y por qué el padre presuntamente se olvidase de que había dejado a su hijo encerrado en el vehículo. Cuando fue hospitalizado, el niño presentaba daños irreversibles en el cerebro y fue sometido a ventilación mecánica. En el caso de que se hubiera salvado, habría quedado en estado vegetal para el resto de su vida.

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