El juicio por el atropello mortal en Tablada comienza en enero

  • Dos jóvenes se enfrentan a 30 meses de cárcel por homicidio imprudente

Dos jóvenes, que entonces tenían 19 y 20 años, serán juzgados los próximos días 9 y 11 de enero por la muerte de un niño de 7 años, al que atropellaron cuando presuntamente participaban en unas carreras de coches ilegales en la pista de aterrizaje de la antigua base aérea de Tablada, en la capital andaluza.

Fuentes del caso informaron ayer de que el juzgado penal 4 de Sevilla ha fijado dos días para el juicio que se celebrará contra los acusados J.M.S.P. y S.D.M., para quienes el fiscal pide dos años y medio de cárcel y la acusación particular cuatro años. Los dos jóvenes, a bordo de sendos coches modelo Ibiza, participaban presuntamente en la tarde del 5 de diciembre de 2004 en unas carreras no autorizadas en la pista de aterrizaje de la base aérea de Tablada. Uno de ellos atropelló mortalmente a un niño que se encontraba en compañía de su tío viendo unas exhibiciones de aeromodelismo.

Según las investigaciones, el accidente se produjo cuando un tercer vehículo de marca Mercedes, que no participaba en las carreras, se interpuso de forma sorpresiva en el camino de los dos Ibiza produciéndose un choque tras el cual uno de los vehículos salió despedido a 123 metros de distancia y el otro a 70 metros tras atropellar al pequeño.

Junto a las penas de prisión, la Fiscalía solicita una indemnización de 180.000 euros para los padres del pequeño y éstos, personados como acusación particular, piden 300.000 euros. Los dos jóvenes acusados pasaron un mes en prisión, desde su detención hasta el 5 de enero de 2005, y en su declaración judicial no reconocieron las carreras pero sí haber participado en "piques" y "acelerones".

En su defensa, uno de los conductores ha alegado concurrencia de culpa del tío que acompañaba a la víctima y del Ayuntamiento de Sevilla, que conocía la celebración de esas competiciones supuestamente ilegales.

En su escrito de defensa, el abogado del acusado J.M.S.P. afirma que el niño fallecido "se encontraba en compañía de su tío en el lugar de los hechos de forma premeditada, consciente y voluntaria, asumiendo el riesgo que ello conllevaba, ya que, observando previamente lo que acontecía en la pista de aterrizaje, cruzó incluso la misma para poder observarlo mejor".

Además de todo ello, la defensa alega que tanto el Ayuntamiento de Sevilla como la Policía Local hispalense "tenían constancia de las actividades automovilísticas que tenían lugar los fines de semana en la pista de aterrizaje de Tablada", por lo que el acusado "tenía el convencimiento de estar obrando dentro de los márgenes de la ley".

180.000

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