El jurado rechaza que la mujer que mató a su pareja actuara en legítima defensa

  • El veredicto le aprecia una atenuante de arrebato pero descarta que la víctima la hubiese agredido sexualmente

El jurado declaró ayer culpable de homicidio a la mujer que el 3 de julio de 2006 asfixió a su marido con una almohada, en un veredicto que rechaza que la acusada actuara en legítima defensa tras haber sufrido una agresión sexual.

El jurado consideró probado por unanimidad que la acusada, F. R. M., mató de forma intencionada a su marido, V. J. A. R., en la vivienda que la pareja compartía en la calle San Luis. Durante la vista oral, la mujer alegó que actuó en legítima defensa, como consecuencia de una violenta agresión sexual y debido a los insultos y vejaciones a los que le sometía su compañero sentimental.

El veredicto sólo ha apreciado y con el voto en contra de tres miembros del jurado una circunstancia atenuante en la conducta de la acusada, la de haber actuado en un momento de arrebato, lo que provocó que la imputada tuviera "ligeramente disminuidas" sus facultades mentales cuando asfixió a su esposo con el cojín.

El jurado también ha rechazado la posibilidad de aplicarle la atenuante de confesión, por haber colaborado en el esclarecimiento de los hechos, puesto que la mujer telefoneó a la Policía dos días después de cometer el crimen y además ofreció datos confusos a los agentes.

El jurado fundamenta el veredicto en la propia declaración de la mujer, que reconoció como colocó la almohada sobre su esposo y en los informes periciales, que concluyeron que la acusada tuvo que presionar durante al menos cuatro minutos y dejó incluso marcadas las huellas del cojín en la cara de la víctima. También se han valorado las declaraciones realizadas en el juicio por algunos vecinos, que aseguraron que oyeron a la víctima pedir auxilio aunque de forma lejana.

Tras el veredicto de culpabilidad, la Fiscalía de Sevilla mantuvo su petición de condena de 15 años de cárcel para la acusada, que ayer escuchó la lectura del veredicto, que se prolongó durante varios minutos, con los ojos cerrados y sin inmutarse. La acusación particular se adhirió a la pena solicitada por el fiscal, mientras que la defensa, que anunció que recurrirá el fallo, pidió una condena de siete años y seis meses.

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