Día de las personas sin hogar | una revolucionaria iniciativa social

La llave de una nueva vida

  • Una veintena de 'sin techo' participan en el nuevo proyecto de viviendas de RAIS Fundación, financiado por el Ayuntamiento de Sevilla y basado en el modelo americano 'Housing First'

José Luis tiende la ropa en su nueva casa tras 10 años durmiendo en la calle. José Luis tiende la ropa en su nueva casa tras 10 años durmiendo en la calle.

José Luis tiende la ropa en su nueva casa tras 10 años durmiendo en la calle. / josé ángel garcía

José Luis tiene 47 años, pero las arrugas de su cara le hacen parecer mayor. Diez años malviviendo y durmiendo en la calle le han pasado factura a su cuerpo. No tiene familia en España, país al que llegó en patera hace 17 años desde el Sahara Occidental. No quiere que se le reconozca, por eso no da su nombre real y prefiere que le llamen José Luis.

Durante los años de la crisis, se quedó sin trabajo y perdió el permiso de residencia. Los comerciantes del mercado del Arenal le ayudaban en lo que podían, dándole comida o algún quehacer. Su vida dio un vuelco cuando hace un año entró en el programa Hábitat de RAIS Fundación, un proyecto que plantea una forma diferente de afrontar el sinhogarismo: facilitar una vivienda con carácter permanente a las personas sin techo en peor situación.

200Personas Duermen al raso cada noche en Sevilla capital, la mayoría en el centro, Triana y la Macarena

Casi medio millar de personas viven en Sevilla en la calle sin recursos económicos suficientes y, de éstas, más de 200 duermen al raso, según el último estudio del Ayuntamiento de Sevilla, realizado en noviembre de 2016. En su mayoría son hombres de entre 46 y 55 años y se concentran, principalmente, en el casco antiguo, la Macarena y Triana. Mañana, 26 de noviembre, Cáritas y otras entidades sociales celebran el Día de las Personas Sin Hogar para dar visibilidad a esta problemática.

La respuesta que tradicionalmente se ha dado al sinhogarismo ha seguido un modelo "en escalera", en el que las personas sin recursos tienen que ir superando etapas hasta acceder a una vivienda permanente. "De la calle al albergue, que tiene sus normas. Luego a un centro de noche, más tarde a una pensión. Se trata de un proceso largo y en cualquier momento la persona puede volver a la calle y tener que empezar otra vez el camino", explica Joaquín Alcaide, técnico de RAIS Fundación. "Además, no a todos le funciona el sistema tradicional y es difícil que estos servicios solucionen los problemas de las personas que llevan muchos años en la calle".

RAIS Fundación puso en marcha en 2016, con la financiación del Ayuntamiento de Sevilla, un modelo alternativo conocido como Housing First y que tiene su origen en la década de los 90 en Estados Unidos. En este programa, la llave de una vivienda es lo primero que se le facilita a una persona, además de apoyo para mantenerse en ella. Está dirigido a personas que llevan más de tres años en la calle, con adicciones o con algún problema de salud. Barcelona, Madrid y Málaga fueron las primeras ciudades españolas en aplicar este modelo en 2014.

"En cuanto conocimos el proyecto Hábitat tuvimos claro que si ganábamos las elecciones lo pondríamos en marcha en Sevilla", señala Juan Manuel Flores, delegado de Bienestar Social y Empleo del Ayuntamiento de Sevilla. "Con las 20 viviendas puestas en marcha a través de este proyecto, la apertura en breve del Centro Juan Carlos I, abierto 24 horas, y los cambios en el albergue y el centro de noche de Virgen de los Reyes hemos dado un salto cualitativo muy importante en la atención de las personas sin hogar", continúa.

José Luis lleva más de un año en el programa Hábitat. Vive sólo en una casa de dos habitaciones. Su decoración es bastante austera, pero suficiente. La casa está sumamente ordenada y limpia. "Yo siempre he ido muy limpio, aunque viviera en la calle, es algo muy importante para mí", indica el hombre, que viste con una camisa y un pantalón perfectamente planchados. José Luis sirve té a sus invitados mientras contesta a las preguntas. "He sufrido mucho. La calle es otro mundo. Para mí, esta oportunidad es un regalo, es como si me hubiera tocado la lotería". El saharaui ha recorrido toda España en busca de trabajo de todo tipo desde que llegó hace 17 años a Canarias en patera, pero la crisis le dejó sin empleo y sin papeles. "Dependía mucho de los comedores sociales, pero siempre tenía el sueño de volver a la vida".

Una vez a la semana recibe la visita de un técnico de RAIS Fundación para analizar su evolución. Éste le ayuda en los diferentes trámites de empadronamiento y el acceso a la sanidad, y le facilita todo lo que necesite en la casa. En una estantería, José Luis tiene ordenada una pequeña montaña de facturas de la compra para RAIS. Ahora su prioridad es finalizar el curso que está haciendo de ayudante de cocina y regularizar su situación en España. "Está ya en trámites. Espero una respuesta desde hace cinco meses. Me siento inseguro y temo que un día me pare la Policía. Cuando le preguntan si después de pasar todo lo que ha sufrido volvería a marcharse de su país y subirse en una patera, José Luis se queda en silencio. No sabe qué responder: "Tengo dudas. Nunca me lo he planteado y mejor no hacerlo".

En el primer año, el Ayuntamiento aportó a este proyecto 55.000 euros, y en 2017 esta cantidad subió a los 95.000 euros. La iniciativa también cuenta con el apoyo de la Junta de Andalucía. Los primeros resultados son "muy positivos", según indican desde la ONG. No se ha producido ninguna baja por abandono o expulsión. La veinte personas que se han incorporado a este modelo permanecen en él, salvo una por fallecimiento.

"Muchos padecen enfermedades crónicas, pero sus ingresos hospitalarios se han reducido a partir de su acceso a una vivienda. Aquellos que tenían adicciones también han reducido sus dosis de metadona. Seis de ellos han retomado las relaciones con sus familiares y otros han conseguido acceder al sistema de prestaciones, como la jubilación", explica Joaquín Alcaide. "Una de estas personas sufría un problemas de cataratas. Tras la operación, ha cambiado radicalmente, incluida su higiene personal", continúa. "Somos un puente".

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