Una madre saharaui denuncia a un matrimonio por no devolverle a su hija

  • La menor, que vivía en los campos de refugiados de Argelia, fue entregada a una pareja de Villaverde del Río mientras se recuperaba de una cardiopatía

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Una mujer saharaui ha presentado una denuncia en el juzgado contra un matrimonio de Villaverde del Río, al que acusa de un delito de sustracción de menores por no devolverle a su hija, que lleva casi dos años conviviendo con la pareja después de superar una enfermedad cardíaca.

La madre, Ghedjemoula Mohamed Bibat, dio a luz a la pequeña en los campos de refugiados de saharauis de Argelia en 2000 y a los dos años se le diagnosticó una cardiopatía que requería una intervención en España. La menor, que actualmente tiene siete años, fue operada en Sevilla en marzo de 2003 y varios meses después regresó con su madre a los campos de refugiados. Los médicos la citaron para una revisión a los dos años y desde esa fecha, en junio de 2005, la menor ha permanecido en España, viviendo con su madre y un abuelo materno.

La mujer regresó a Sevilla en marzo de 2006, con la intención de arreglar su situación legal y laboral y fue entonces cuando la menor pasó a convivir provisionalmente con el matrimonio de Villaverde del Río, una decisión que la madre adoptó para evitar a la pequeña "los avatares burocráticos a los que tristemente se ve sometido un saharaui en España para reconocerle unos derechos que posee de nacimiento por razones jurídico-históricas", según explica la denuncia presentada por el abogado Juan Ignacio Fernández de la Mata, que representa a Ghedjemoula Mohamed.

A partir de ese momento y tras firmar el acuerdo de acogida con la delegación saharaui para Andalucía, la madre se trasladó a Menorca a trabajar en un hotel. A su regreso, en octubre de 2006, el matrimonio de acogida la "convenció" para que no se llevase a la hija porque estaba en el colegio.

La pareja de acogida reiteró estas mismas razones para retrasar la entrega de la niña en abril de 2007 y, según la denunciante, el matrimonio se comprometió a llevar a la menor con su familia a Zaragoza, donde tenía pensado establecerse. El desenlace posterior, con la supuesta negativa a devolver a la pequeña, se produciría en octubre de 2007, cuando la mujer regresó a la provincia de Sevilla para recoger a su hija.

Desde ese momento, sostiene la denuncia presentada en los juzgados de Lora del Río, la familia acogedora "niega contra todo derecho y razón" la entrega de la menor, permitiéndole sólo "visitas vigiladas" y haciendo "partícipes" incluso a los vecinos, entre los que se había hecho correr el rumor de que la madre quería "llevarse a su hija al desierto" cuando con los acogedores está "mejor", puesto que la familia de la madre es "pobre y viven en campamentos del desierto".

El letrado Juan Ignacio Fernández de la Mata sostiene que desde esa fecha "ya sin tapujo alguno, los denunciados niegan la entrega de la menor a su madre, y aprovechan su ignorancia del funcionamiento judicial y del país para, prevaliéndose de su mejor posición social, impedir la natural convivencia de la niña con la madre". Antes de presentar la denuncia judicial, se llevaron a cabo diversos contactos desde la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui y de la delegación saharaui en Andalucía con el matrimonio para tratar de llegar a un acuerdo sobre la devolución que ha resultado infructuoso.

Frente a la denuncia de la madre, la familia de acogida niega, a través de su abogado, Miguel Ángel Martínez, que se hayan negado a entregar a la niña de forma caprichosa. El letrado explicó que el pasado 31 de octubre el matrimonio de Villaverde presentó en el juzgado de Lora del Río una solicitud de "medidas provisionalísimas", en las que pedían al juez que acordara que la menor se quede en la localidad "momentáneamente" y no se traslade al desierto del Sahara por "motivos de salud". Miguel Ángel Martínez insistió en que "no ha habido un mal proceder por parte de la familia, porque lo primero que les dijo es que no se podía decir que no se entregaba por las buenas". El matrimonio, añadió el abogado, "quiere actuar de conformidad a lo que digan los tribunales y no pretende quedarse con la niña; sólo está mirando por el bien de la menor", por lo que insistió en que la pareja no tendrá ningún problema en acatar la resolución que adopte la autoridad judicial.

El abogado indicó que no se ha apartado a la niña de su madre, puesto que ésta ha podido verla "siempre" que ha querido.

De otro lado, el portavoz de la delegación saharaui, Baha Mustafa, confirmó ayer a este periódico los numerosos intentos para arreglar la situación pero "la familia se ha negado a ser comprensiva". La delegación saharaui ha mostrado su apoyo a Ghedjemoula Mohamed Bibat, y recuerda que según el acuerdo de acogida el matrimonio debe devolver a la niña cuando se lo requieren los padres biológicos. "Las familias de acogida deben saber que si se quedan es por problemas de salud o por un acuerdo con los acogedores", explicó Baha Mustafa, que precisa que tanto en la provincia de Sevilla como en el resto de la comunidad sólo se han producido dos o tres casos en los que ha habido una negativa a devolver a los menores cuando han sido reclamados por sus padres.

Ghedjemoula Mohamed dijo ayer, a través de una intérprete, que se encuentra muy mal anímicamente por la falta de su hija, a la que no ve desde hace un mes aunque se comunica con ella telefónicamente de forma periódica. Según la madre, "casi todas las noches" acude a los servicios de urgencia porque no puede dormir y por la ansiedad que tiene.

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