El mercadillo prohibido

  • Los vendedores ambulantes del Charco de la Pava desafían la orden del Ayuntamiento de Sevillay montan sus puestos durante un par de horas

Policías vigilan el enclave del mercadillo. Policías vigilan el enclave del mercadillo.

Policías vigilan el enclave del mercadillo. / Víctor Rodríguez

Los tenderos del mercadillo de los domingos del Charco de la Pava desafiaron este domigno al Ayuntamiento de Sevilla, que ha prohibido su celebración, y durante algo más de dos horas algunos comerciantes ambulantes sacaron sus artículos a la venta, mientras que otros sólo colocaron sus telas en el suelo, sin productos, a modo de protesta por la decisión del Ayuntamiento, que considera este mercadillo ilegal.

La asociación El Rastro Ecológico organizó un "acto simbólico", en el que los comerciantes se comprometieron a acudir al recinto pero sin género, para que la Policía Local no pudiera multarlos. "Hemos llegado con nuestras furgonetas vacías y no hemos vendido nada. Sólo queríamos protestar por la decisión del Ayuntamiento de no legalizar este mercadillo. Nos han engañado, no están buscando soluciones ni un resquicio legal al que podamos acogernos. La delegada Carmen Castreño nos dijo que este mercadillo estaba cerrado y que nunca se iba a legalizar", aseguró ayer un representante del Rastro Ecológico. A pesar de la decisión de no vender, a primera hora de la mañana algunos tenderos sí optaron por sacar su mercancías y colocarlas en el suelo como un domingo cualquiera.

Los vendedores no estuvieron en el recinto ni tres horas y cuando llegó la Policía sobre las once de la mañana, la mayoría ya se habían marchado. "Han revisado algunas furgonetas y han apuntado algunas matrículas pero como no llevábamos nada dentro no nos han dicho nada", indicó el comerciante.

Varios agentes aguardaron en la zona para evitar que se celebrara este mercadillo prohibido pero, según confirmó el Ayuntamiento de Sevilla, no fue necesaria la intervención policial ni se tuvo que desalojar la zona.

Según el gobierno local, a diferencia del mercadillo de los sábados del Charco de la Pava, la actividad que se celebra los domingos en este punto no cumple con la Ordenanza Municipal reguladora del Comercio Ambulante ni con la Ley de Comercio de la Junta, que obliga a los vendedores a estar dados de alta en la Seguridad Social, a tener el carné de manipulador de alimentos, y, en el caso de los extranjeros, a tener los permisos de residencia en regla. Además, "son personas que, hasta ahora, carecían de organización o asociación que los representara y que sirviera de interlocutor" y la Policía Local había constatado que aquí se vendía productos robados o falsificados y había puestos de alimentación sin controles sanitarios. Desde el Ayuntamiento animan a los vendedores a regularizar su actividad y a solicitarla para cualquiera de los 11 mercadillos aprobados.

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