Ocho meses cerrado por errores de obra

  • El nuevo parque de la calle Sinaí, en El Greco, tiene bancos sin sombra, farolas sin toma de tierra y desagües en aceras

Cuatro centros de personas mayores y cientos de familias llevan ocho meses esperando a disfrutar del nuevo y único parque de la barriada El Greco (calle Sinaí), cerrado a cal y canto desde su conclusión por errores de la obra. Farolas con peligro de electrocución por una toma de tierra defectuosa (debe ser especial al ir sobre el forjado del aparcamiento), desagües que desembocan en el acerado (en lugar de en la calzada) y aceras inferiores a la medida reglamentaria e intransitables para un carrito (de 61 centímetros en un lateral, en lugar de 1,20 metros) forman parte de la lista de desprósitos.

El colmo de los defectos es que la antigua acometida eléctrica sigue en pie y con corriente en un monolito de cemento exento que ocupa parte de la acera (ver foto) y que no existe un solo árbol que de sombra a los pocos bancos delparque.

En declaraciones a este periódico, fuentes de la constructora Matienzo culpan de los defectos al Ayuntamiento, al que acusan de "dejadez y falta de revisión" por ignorar durante siete meses los avisos telefónicos de la promotora (desde junio de 2007) para que un técnico acudiera a solventar dudas sobre los trabajos que se iban a ejecutar. "Los técnicos no vinieron hasta enero pasado, cuando ya estaba terminada la obra", lamentan las fuentes citadas, que aseguran que la obra se ajusta al proyecto aprobado por Urbanismo.

El presidente de la asociación de vecinos Huerta de Santa Teresa, Miguel Cáceres, denuncia los meses que lleva el parque cerrado sin posibilidad de que lo disfruten los residentes y el silencio del gobierno local sobre la apertura, hasta esta misma semana. El portavoz vecinal recalca que la constructora tenía sus planes y permisos de obra en regla para hacer la zona verde tal como lo autorizó Urbanismo.

La entidad lamenta otros defectos de la obra que preocupan al barrio: un escalón de acceso al parque de 20 centímetros de altura por la calle Baltasar Gracián (verdaderas barreras arquitectónicas para los carritos, los niños y las personas con dificultades de movilidad), respiraderos metálicos con bordes cortantes y un terraplén del aparcamiento que suponen un peligro para los niños, además de juegos infantiles "ridículos" (un minitobogán y dos columpios) para la demanda de la zona. El barrio ha pedido explicaciones al edil Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (PSOE), delegado del distrito cuando la obra comenzó en 2005. El gerente de Urbanismo, Miguel Ángel Millán, anunció hace días que el parque se abrirá antes de su recepción cuando se soterren las tomas de tierra, pero no dio fechas.

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