Sevilla

Más de 1.500 niños se beneficiarán en verano de los comedores escolares

  • Las plazas crecen un 50% y habrá un aula infantil entre las ocho y las diez de la mañana

El concejal de Bienestar Social, Juan Manuel Flores, explica ayer el programa de atención alimentaria a menores. El concejal de Bienestar Social, Juan Manuel Flores, explica ayer el programa de atención alimentaria a menores.

El concejal de Bienestar Social, Juan Manuel Flores, explica ayer el programa de atención alimentaria a menores. / M. G.

El concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de Sevilla, el socialista Juan Manuel Flores, destacó ayer el "salto de calidad" que tendrá el programa de atención alimentaria en verano para menores en riesgo de exclusión en la ciudad este año, del que se verán beneficiados 1.520 niños, un 50% más que el año pasado.

En rueda de prensa, Flores explicó que este año cambiará su formato y se sustituirá el catering en los domicilios de los menores por las comidas en los comedores escolares, una iniciativa que se integra además con el programa de talleres y actividades socioeducativas y lúdicas. Este cambio, recomendado por los técnicos, conlleva que se garantice la alimentación a los niños y que se ayude a la conciliación familiar.

Los más de 1.500 menores habrán de estar escolarizados en Primaria y Secundaria en colegios de Sevilla y pertenecer a unidades familiares atendidas por los servicios sociales comunitarios o por la unidad de la Mujer. Se podrá solicitar la preinscripción en el programa hasta el 25 de mayo.

Este verano se ofrecen 1.520 plazas para la oferta unificada de talleres y comedor escolar con una inversión total de 2,9 millones de euros, con un aumento del 7% del presupuesto, unos 200.000 euros más que el año anterior.

De su lado, la oferta de 2017 era de 1.390 plazas de talleres, por 2,3 millones, y alrededor de un millar para el programa de ayuda alimentaria a través de catering, por 316.000 euros, siendo mayoritariamente los mismos menores los que participaban en ambas iniciativas. Flores explica que los sitios para la instalación de los comedores se irán concretando en función de donde se registre la demanda y destaca que se garantiza que haya al menos un comedor en cada distrito entre colegios, centros cívicos o instalaciones de servicios sociales municipales, así como en todas las zonas con necesidad de transformación social.

El responsable de Bienestar Social señaló que la oferta de socioeducativa arranca entre finales de junio y principios de julio y se desarrolla en dos fases. La primera serán las escuelas de verano, una actividad grupal con educación en valores que se realiza en julio y en la primera quincena de agosto. En ellas, habrá actividades lúdicas, deportivas, talleres de conocimiento del entorno, refuerzo escolar y piscina un día a la semana.

El campamento fuera de la ciudad, que también amplía plazas, será la segunda fase de las actividades, se desarrollará entre la segunda quincena de agosto y la primera semana de septiembre, para 420 niños de entre 4 y 12 años y para otros 210 menores de entre 13 y 16 años.

Además, se mantiene la ampliación de la oferta hasta los menores de 16 años, tal como se estableció el pasado año; el aula infantil desde las 8:00 a las 10:00 para niños de 4 a 12 años y se duplica la cifra de monitores o especialistas para los menores con diversidad funcional, que pasan de 5 a 10, ante los que se apuesta por la aplicación del convenido de intervención social para mejorar sus condiciones laborales. "Hemos consolidado otro paso adelante en los servicios sociales en la ciudad para asegurar que los menores en situación de vulnerabilidad tengan opciones en verano para atender sus necesidades básicas y cuenten con una educación en valores para tener un desarrollo íntegro como ciudadanos".

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