El ocaso del clavel silvestre

  • Investigadores de la Hispalense trabajan en la conservación de esta planta en peligro de extinción

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla trabaja desde 2014 en un proyecto para la conservación de un clavel autóctono de la zona de Doñana. Se trata del clavel silvestre (dianthus inoxianus), considerada desde 2012 una planta amenazada y en peligro de extinción por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.

El proyecto se inició en el verano de 2014 a petición de la empresa Áridos la Melera, que financia parte de la investigación. Según explica el profesor Francisco Balao, del departamento Biología Vegetal y Ecología, esta empresa especializada en la explotación de árido posee una finca en la que está presente esta planta y necesitaba tomar medidas para su conservación.

Para garantizar su supervivencia, "el primer paso era conocer bien esta especie y sus peculiaridades", señala Balao. Las primeras investigaciones han desvelado que se trata de una especie "bastante rara y única". Es el clavel con más cromosomas del mundo. Tiene 180 frente a los 30 ó 60 presentes en el resto de claveles. Además, se trata de una planta muy escasa, sobrevive en arenales con cantidades mínimas de agua, sus pétalos son más grandes de lo habitual al igual que sus estomas (estructura por el que transpira la planta), se adapta a situaciones de estrés hídrico y florece en verano, estación más dura para las plantas por su sequía.

"El clavel silvestre es capaz de sobrevivir durante 18 días sin agua recuperando la normalidad en el momento en el que se riega y tiene un único polinizador, una polilla nocturna, dos condiciones que unidas a las anteriores le confieren un carácter muy atípico", señala el investigador de la Universidad de Sevilla y responsable del proyecto, Francisco Balao.

Entre las medidas de conservación que se llevan a cabo están la traslocación y el refuerzo de poblaciones a zonas protegidas dentro de la finca en la que han sido halladas; la recolección y almacenamiento en el Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz, en Córdoba, de semillas por si los trasplantes no prosperaran; y la clonación de plantas mediante esquejado a través de un aeroclonador que consigue un éxito en la formación de raíces en dichos esquejes entorno al 80%.

"En Doñana hay muchas plantas que no se desconocen, algunas de ellas en peligro de extinción", anota Balao, que centra su trabajo en los claveles del entorno de Doñana y Valverde del Camino. "Aún estamos recogiendo datos y sometiendo la planta a estudios sobre su germinación y de estrés hídrico. No tenemos todavía conclusiones que podamos publicar".

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