Los padres sin plaza en el Portaceli investigan ya los posibles fraudes

  • Varias familias de Nervión constituyen una plataforma para adoptar medidas de presión · Los afectados pedirán a la Delegación de Educación que abra un aula más o bien que suba la ratio

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Hermanos separados por la arbitrariedad de un sorteo, familias obligadas a optar por una plaza en otro barrio pese a tener un colegio frente a sus viviendas, niños que cursaron Educación Infantil en una plaza privada y que en Primaria (nivel concertado) se quedan fueran. Son problemas de escolarización que se repiten cada año y que ayer reunieron a medio centenar de padres, que viven en Nervión, sin plaza en el Portaceli tras el sorteo escolar. En Educación Infantil el Portaceli ha recibido hasta 83 solicitudes que no puede asumir y en Primaria son 38 los alumnos que se quedan fuera de la listas de admitidos. Muchos de ellos viven muy cerca del colegio y tienen los diez puntos por domicilio en la zona de influencia. Fueron al sorteo pero la suerte no los colocó entre los admitidos. Sólo se sortearon seis plazas en Primaria.

Este año la Junta ha concertado las cinco líneas de Infantil de este colegio de Nervión para crear más plazas públicas en esta zona de la ciudad. Pero esta medida ha tenido un efecto llamada y el colegio ha visto multiplicar el número de solicitudes frente a otros años. Hasta la fecha este colegio contaba con 75 plazas privadas en Infantil, mientras que la Primaria estaba concertada y asumía a alumnos de otros centros. Este año, son 125 las plazas concertadas en Infantil. La avalancha de solicitudes ha obligado a dejar fuera a 83 alumnos en este ciclo.

Los padres ahora están a la espera de conocer las plazas vacantes en la zona. Pero no quieren perder tiempo y están estudiando medidas de presión. Los padres ya han iniciado la investigación de las presuntas irregularidades en el proceso. En la entrada de este colegio de Nervión las familias afectadas convocaron una reunión y crearon ayer la Plataforma de Padres sin plaza en el Portaceli. "Es el primer paso para iniciar medidas de presión para que nuestros niños entren en el colegio", explicó ayer Bruno Pedro Fuentes, portavoz de los padres. Estas familias tienen previsto un encuentro con el inspector de Educación asignado a la zona de Nervión para tratar de lograr una solución a este desajuste entre la oferta y la demanda escolar.

"Nuestro objetivo es que el colegio abra una clase más porque esta medida solucionaría el problema en Primaria, o al menos que suba la ratio", añadió el portavoz de los padres. Con el objetivo de solucionar problemas similares la Delegación de Educación subió la ratio a 26 alumnos el año pasado, una medida extraordinaria que los padres vuelve solicitar para el próximo curso.

Otra de las medidas que ya han iniciado los padres es la vía judicial. "Trataremos de destapar los posibles fraudes en las solicitudes de escolarización", explicó ayer otro padre. Cada año hasta la Delegación de Educación llegan centenares de reclamaciones sobre las presuntas irregularidades que cometen algunos padres para lograr de manera fraudulenta una plaza escolar. En el procedimiento para esclarecer los posibles fraudes participan agentes de la Policía Autonómica. Una vez resuelta la investigación por la vía urgente, la administración educativa reorganiza de nuevo las listas de admitidos y excluidos.

En el último proceso de escolarización, la Delegación de Educación investigó 731 presuntos casos de fraude en 81 colegios. Al término de las diligencias, la Junta descontó puntos a 287 niños por irregularidades en las solicitudes lo que supuso múltiples cambios en la elaboración definitiva de las listas de admitidos. La mayoría de los presuntos fraudes se producen en el apartado de domicilio familiar (se conceden hasta 10 puntos). Muchas familias optan por aportar datos erróneos o falsos. Las argucias son similares cada año: padres que alquilan durante unos meses una vivienda, que alegan el piso de un familiar, o simplemente que falsean el domicilio. En el caso del domicilio laboral (también hasta diez puntos) las artimañas también conducen a muchas familias a falsear las direcciones. Estas irregularidades provocan que niños cuyas solicitudes no son irregulares se vean obligados a trasladarse a zonas alejadas de su casa.

El abogado Diego Laffón, que representa a varias familias afectadas, incide en que la solución a estos problemas pasaría por "un mayor control en la puntuación que presentan los padres en las solicitudes y en un aumento de las plazas escolares".

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