Los padres del niño muerto en una papelera piden un millón

  • La familia plantea una reclamación patrimonial al estimar que en el caso concurre una "culpa in vigilando"

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Los padres y la hermana del pequeño que murió asfixiado el 25 de abril de 2006 en una papelera del colegio Jacaranda de Sevilla Este presentaron ayer una reclamación en la Delegación de Educación de la Junta, a la que exigen una indemnización de un millón de euros por la muerte del niño.

La reclamación fue presentada por Juan Jesús González y Dolores Matador, tío y abuela del pequeño, quienes acudieron ayer hasta la sede de la Delegación de Educación acompañados del abogado de la Familia, Félix Muñoz Pedrosa. El letrado explicó que, tras el archivo de la causa en la vía penal, han planteado una reclamación por responsabilidad patrimonial, al estimar que en la muerte de Luis S. R., de cuatro años, concurre una circunstancia de "culpa in vigilando" y un funcionamiento anormal de la Administración educativa. Esa supuesta "culpa" deriva del hecho de que el centro ha reconocido que había 23 profesores pendientes del recreo de los pequeños y no se evitó el trágico desenlace.

El abogado también se refirió a la cuantía de la indemnización, cifrada en un millón, aunque Félix Muñoz aclara que se han "quedado cortos porque no se puede poner precio a un hijo".

El tío del niño, Juan Jesús González, mostró a los periodistas un croquis en el que se detalla dónde se encontraban los profesores cuando se produjo la muerte del pequeño y consideró que "es materialmente imposible" que los adultos no se hubieran dado cuenta de que el niño se estaba asfixiando en la papelera. Juan Jesús González aseguró que "es mentira" que los profesores estuviesen vigilando a los niños y recordó que, según las declaraciones de dos alumnos -de 11 y 12 años- llegaron a avisar hasta "tres veces" a los profesores respecto a que el niño había quedado atrapado en la papelera, pero no les hicieron caso, sino que se lo tomaron "a cachondeo". Los familiares recordaron que no fue hasta que una enfermera que pasaba por la zona alertó de lo que estaba ocurriendo cuando se prestó asistencia al menor.

La abuela del niño, Dolores Matador, rechazó la versión de la delegación sobre que el fallecimiento del niño se debió a un accidente fortuito y, en cambio, opinó que se trató de una "negligencia total y absoluta" de los docentes que tenían la responsabilidad de cuidad a los niños. "Queremos que se haga Justicia", señaló la abuela, que añadió que la tutora de su nieto sigue dando clase con total normalidad en el centro.

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