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Hay palabras más fuertes que las piedras

  • Intramuros. La sonoridad de su nombre le da carta de naturaleza a la Puerta que fue derribada hace ahora ciento cincuenta años. Circuito de Le Mans de la flota de Tussam, es un laberinto de calles donde conviven el arraigo y la modernidad.

Este año se cumplen 150 años del derribo de la Puerta Osario, del Osario según consta en la rotulación. El 22 de septiembre de 1868 desapareció de la fisonomía de la ciudad. Dicen que casi cuarenta años antes la había dibujado Richard Ford. Una imagen idealizada de como debió ser aparece en la fachada del Bar Eme, dibujo al que acompaña un azulejo de los compadres, vulgo Alfonso Sánchez y Alberto López, por haber elegido este bar como uno de los escenarios de sus celebrados compadreos.

Por José Pérez Blanco no lo conoce nadie. Si decimos Peregil ya es otra cosa. Es el Rodrigo de Triana que en la estatua de Navarro Arteaga señala a los visitantes la dirección de esta Puerta llena de ventanas, puro alféizar de la intrahistoria de la ciudad. La estatua está en la plaza de los tres nombres: Fray Jerónimo de Córdoba, Jáuregui, que en realidad es el nombre de una de las calles que parten de la plaza, y plaza de Rialto, el muy cinematográfico nombre que tenía el cine que ahora ocupa un supermercado MAS, los pioneros abulenses de Mercadillo. A su lado, el hotel Don Paco, en cuya recepción trabajó Gallurt, el portero del Hispania, el primer equipo de fútbol en el que jugó Rafael Gordillo, uno de los más ilustres vecinos de este barrio, de la calle Artemisa. Junto al hotel, Quitapesares, taberna de resonancias freudianas.

Desde la Puerta Osario se puede ir andando a todos sitios, casi equidistante de la Campana y de Santa Justa, de la Macarena y del Prado de San Sebastián. A pesar de esta estratégica posición, tiene una impresionante densidad de tránsito de transportes urbanos. Por la calle Valle pasan en hora punta diez autobuses cada cinco minutos; eso equivale a 120 a la hora. Un circuito de Le Mans de la flota de Tussam.

Los autobuses entran por Escuelas Pías y salen por Jáuregui. En la primera está la sede de Emasesa. Lourdes Ferrand, historiadora del Arte, dice que la ruta del agua más próxima a la Puerta Osario es la que sale de la misma sede de la empresa y va en dirección a la calle Santiago. Habrá que plantear la alternativa de una ruta del vino estando en los dominios del rey de los taberneros, como así fue proclamado por sus paisanos de Manzanilla el bueno de Peregil (1945-2012).

La calle Matahacas es la llave que une la Puerta Osario con San Román. Túnicas y Capirotes desde 1979. En la esquina, la peluquería Hoyos, que de niño frecuentó Gordillo y donde se cortaban el pelo los tíos sevillistas del futbolista. Su memoria la recogió su tío Quintín, un personaje del barrio que vivió en la calle Verónica y durante más de medio siglo trabajó en la droguería Osario especializada en Bellas Artes donde despachaba hasta su muerte Julio Bonald, primo hermano de Caballero Bonald, y donde sigue al pie del cañón Refugio del Campo.

La Puerta Osario es prolongación simbólica de Gonzalo Bilbao, nombre de pintor que prestigia el callejero. Bellas Artes, se lee en la Droguería-Perfumería Osario. Un bar se llama La Taberna del Pintor y en la calle Diego de Merlo la guardería responde al nombre de Pequeños Artistas.

Gordillo, nacido en Almendralejo, donde su padre defendía los colores del Extremadura, no es el único que llegó a la zona desde Extremadura. De Monesterio son las chacinas y artículos de Victoriano Contreras Barragán que vende Alonso Gómez en la calle Gallos. De Cabeza la Vaca, en la comarca de Tentudía, "el pueblo más alto de la provincia de Badajoz", es lo que se vende en Ibéricos Los Genaros, donde despacha Joaquín, de ese pueblo con reminiscencia de conquistas.

Alonso Gómez, sevillano de 1945, ha recibido en la tienda de los jamones de Monesterio la visita de un hijo del barrio. "Nací en Gallos, 16, la misma casa donde me hicieron", dice el visitante. "Me llamo Luis Guillermo, a las mujeres les gusta más llamarme Guillermo porque les suena más a telenovelas". En la casa donde nació había un almacén de juguetes. "La casa se hundió, nos fuimos a la calle Sol, en 1976 a la calle Jáuregui y en 2002 me compré una casa en la calle Victoria kent, cerca de la comisaría de la Macarena. Si le digo la verdad, no añoro nada de este barrio. Si acaso, las espinacas con garbanzos del Rinconcillo, ¿no las ha probado?". Algo debe añorar cuando la memoria le retrotrae a tiempos en los que ésta misma tienda se llamaba del Gallego. "Tenían arenques en barricas que tenían unos aros. Nosotros veníamos a por ellos para jugar en la calle. Al lado estaba Pepe el Cerdo, que se quedó con ese nombre por las pezuñas de cerdo con las que pinchaba los balones de los chiquillos. Había mucha afición a jugar a las cartas. Se cobraba los sábados y se gastaban el dinero jugando a las cartas".

En la Puerta Osario es posible salir y perderse en una baldosa. Las calles tienen una asimetría que refuerza las maniobras de los conductores. En la calle Pinto, esquina con Artemisa, una historia atrapa al visitante. Las Barberas de Sevilla, dice el cartel. Las barberas están en la puerta de su negocio: Verónica Argüello y Sara Maldonado. Verónica es hija de un peluquero del Polígono San Pablo y empezó a ejercer el oficio hace 19 años en Sevilla Este. Llevan un año en la Puerta Osario. "Buscaba mujeres barberas para el corte de pelo de caballeros y de algunas chicas que quieran un corte más masculino, radicales". Un cliente decorador y dj les sugirió el diseño y les dio vinilos de música negra -James Brown, Stevie Wonder, Barry White- y David Bowie.

En la zona tiene calle la madre de San Fernando. La calle Doña Berenguela sólo tiene cuatro casas. Una es muy singular. Era un antiguo taller de carpintería y marquetería y desde hace cuatro meses es el obrador y taller de tartas y dulces artesanos Mr. Cake. "Nos van las calles pequeñas, la primera tienda la abrimos en Santa Bárbara (antiguo bar Porma), junto a Jesús del Gran Poder", dice Rafael Vera, uno de los socios de Mr. Cake (Señor Tarta) y diseñador del logotipo de un bigote con forma de croissant. Daniel García, el pastelero, prepara una tarta especial para Ana Morón, diseñadora que quiere celebrar con clientes y blogueras los diez años de presencia en Simof.

Doña Berenguela da a la calle Puñonrostro, condado que recibió don Francisco Arias de Bovadilla, que en 1597 fue nombrado Asistente de la ciudad y de quien dicen las crónicas que sirvió de inspiración a Cervantes para algunos perfiles del personaje de don Quijote y que diezmó la población de vagos y pícaros de la ciudad con una ordenanza. La frontera natural de la Puerta Osario es el muro de los Navarros, donde Stevenson arribaría a La Isla de Papel, una librería que muestra en el escaparate libros de Tolstoi y de Jiménez Losantos, la maqueta de un dragón y una obra sobre los objetos que marcaron a las hermanas Brontë.

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