plaza nueva · Alfredo sánchez monteseirín

"Se paró el traslado de la Feria, no valía la pena por 200 casetas más"

  • Fue alcalde de Sevilla entre 1999 y 2011, entre los 'populares' Soledad Becerril y Zoido, entre Aznar y Rajoy en la Moncloa. Es funcionario del Servicio Andaluz de Salud. Alcalde entre 'ríos' y entre milenios

La entrevista tiene lugar en la planta 34 de la Torre Sevilla. Las fotos, en la planta 37. "Con Torretriana forma una proporción como la Giralda y la Torre del Oro, como don Quijote y Sancho". Lo dice Alfredo Sánchez Monteseirín (La Rinconada, 1957), el alcalde más longevo de Sevilla.

-En 1998, al final de un Pleno en la Diputación, se supo que Saramago era Nobel de Literatura...

-A través de Pilar del Río tuve una relación muy intensa con él. Estuve en su entierro en Lisboa.

-Murió en junio de 2010, en pleno Mundial de Sudáfrica. Usted estuvo en la final...

-Con un grupo de amigos de particular en un vuelo barato. Por la prórroga, perdimos el slot y tuvimos que dormir en el aeropuerto.

-Tres sevillanos en la selección: Marchena, Ramos y Navas...

-La cosecha de las muchas instalaciones deportivas que hicimos. Nuestro eslogan era que los barrios tuvieran lo que tenían muchos pueblos que contaban con un polideportivo, con una piscina.

-¿El campo del Cerro fue tan importante como el Mundial de Atletismo?

-Es más fácil una sola obra grande que cientos de obras pequeñas.

-Volviendo a la selección, ¿tiene un once ideal de todos los concejales en sus tres mandatos?

-Tuve muy buena plantilla y mucho fondo de banquillo. A lo mejor me hubiera gustado tener al final a algunos que tuve al principio y al revés. Gente que me ayudó a capear los temporales.

-¿Se doctoró en la ciudad?

-Es una ciudad mucho más compleja y diversa de lo que algunos quisieran o intentan que sea. Parece taurina y es sobre todo futbolera. Parece flamenca y hay mucho rock y hip hop. Es agrícola, pero también industrial. Yo que he pasado por persona de innovación, creo que en Sevilla las tradiciones, la esencia, no están en peligro. El peligro es el inmovilismo.

-Cuestionario Proust de Feria. ¿Romeros o Cantores?

-De joven, Los Romeros de la Puebla. Ahora Los Cantores, sobre todo Pascual González.

-¿Corraleras o boleras?

-Las que canta María del Monte.

-¿Romero Sanjuán o El Pali?

-¿Por qué hay que elegir? Decía Chaves Nogales que Sevilla es bella porque siempre es nueva. En Semana Santa, con tantos siglos de historia, pesan mucho los estrenos. ¿Qué traje regional, como pasa en la Feria, es un traje de moda que cambia todos los años?

-¿Conoce a algún alcalde que baile peor que Manuel del Valle?

-Yo bailé muchas sevillanas por el cargo. Eso sí, fuera de Andalucía. Aquí sólo a altas horas. Pero soy una persona que muy esporádicamente está a altas horas en la calle. Soy más de madrugar que de trasnochar. Me gusta llegar a la Feria cuando la están regando. En cuanto aparece el vaso largo, me voy para casa.

-Su trayectoria es la historia (autonómica) de una amapola. Le ganó las primarias a Borbolla. Llevó a Susana Díaz en su lista, Griñán insinuó que lo dejara...

-Yo tenía más que decidido no seguir. Hubo un plan que no se llevó a cabo y un problema orgánico, porque coincidió con el relevo en la presidencia de la Junta.

-¿Pesa ser el más longevo?

-Un veterano jefe de Protocolo del Ayuntamiento me dijo que lo era no sólo de la democracia, sino de tiempos de los moros y el caudillo. Juan Espadas me regaló un facsímil con todos los alcaldes. Me llevo bien con todos. No es lo mismo un alcalde nombrado que otro electo. No es igual Manuel del Valle que Pérez de Lama o Soledad Becerril que... Se nota que me estoy haciendo mayor en que cuando quiero hablar bien de alguien digo su nombre, si voy a hablar mal hago una perífrasis.

-¿Ser abuelo marca más?

-No me dejan hablar de cosas personales, me regañan.

-¿Le perdonó Borbolla perder las primarias?

-Cuando fui nombrado alcalde, fue el primero en venir a mi despacho. Me regaló un mapa-mundi hecho por él con Sevilla como centro del mundo. Yo creo en las primarias. Chaves me parece una persona extraordinaria. Tengo una relación casi paterno-filial desde el punto de vista político.

-¿Qué más le une a Zoido aparte de ser alcalde y nacer en 1957?

-Me unían algunas cosas de carácter personal, pero me separó de él su obsesión por la judicialización de la política, por querer ganar en el banquillo mediático lo que no podía ganar en la lid política. Algo que un tiempo me quitó el sueño.

-Con 21 años ya era concejal...

-En el Ayuntamiento de Burguillos nos quedamos sin secretario. Un auxiliar administrativo y yo, que era estudiante de Medicina, nos pusimos a aprender Administración Local. Aprendí y después enseñé en una oficina técnica municipal con dos abogados, Isidoro Beneroso y López Benjumea.

-¿Ha tenido caseta?

-Al llegar a la Alcaldía, la dejé.

-¿No pudo ser el alcalde Juan Fernández del siglo XXI?

-Ya teníamos los planos, los presupuestos y el acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para el traslado de la Feria de los Remedios a la Vega de Triana, al Charco de la Pava. Pero cuando vimos que sólo se aumentarían doscientos módulos, aquello se paró. Si ahora hay más de mil en lista de espera, tendríamos más de ochocientos. Pensamos que la Feria es muy importante, pero no es vital. Había otros temas que parecían imposibles y los hicimos. Yo solo no hubiera podido.

-Han pasado siete años desde que dejó de ser alcalde. Llegó cuando habían pasado siete años de la Expo. ¿Qué quedaba?

-Siempre he llevado la Expo en mi corazón. Me encanta ir a la Cartuja y ver ese potencial biotecnológico, de la salud o del deporte. Hay demasiados sevillanos que no lo valoran. Y fuera todavía se piensa que es una ruina, un erial.

-Su época de alcalde coincidió con el 11-S y el 11-M...

-El 11-S estaba comiendo en mi casa en Triana. El 11-M lo tendré que mirar. Lo tengo todo anotado.

-¿Va a publicar sus Memorias, como Rodríguez Almodóvar?

-Las estoy escribiendo y las voy a publicar, pero todavía no es la hora. Ya tengo el título. Del Cardenal Bueno al Cardenal Amigo, Sevilla entre dos siglos. Yo empecé en política con mi padre, que era dirigente de las HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica). De la mano de mi padre fui muchas veces al Palacio Arzobispal y veía a Bueno Monreal, a reuniones clandestinas. Mi visión política nace con la doctrina social de la Iglesia, el Concilio Vaticano II y la Teología de la Liberación. El título no habla de una perspectiva religiosa, sino personal.

-Alejandro Rojas-Marcos celebró el cardenalato de Amigo Vallejo como un triunfo deportivo.

-Se consiguió conmigo. ¿Me ha confundido con Rojas-Marcos? Nada más llegar al Ayuntamiento, llegó un señor y me llamó Alejandro. Yo le dije de broma: mientras no me llame Soledad.

-¿Vivió el relevo arzobispal?

-Al principio, el único que le echó una mano a Asenjo fue un servidor. Amigo tiene mucha guasa y retranca y en una comida le dijo que del único que podía fiarse era del alcalde. A Amigo Vallejo siempre lo traté de usted. Un día me dijo: "Alcalde, si yo soy el progresista, cómo serán los demás". Con Juan José Asenjo nos tuteamos. Es más un hombre del aparato. No un figurante cualquiera. Llegó a ser el Alfonso Guerra de Rouco.

-Ahí sigue el Vacie...

-El problema es que lo vaciábamos y se rellenaba. Yo confío en la determinación de Juan Espadas, pero el problema no es sólo que salgan sino que a algún sitio tendrán que ir. Nosotros teníamos cinco mil viviendas para entregar , no se pudo porque había un asentamiento y hubo que tirar por la calle de enmedio.

-En su segundo año, ETA asesinó a su colega Muñoz Cariñanos...

-Fue un mazazo que nos recordó lo de Alberto y Ascensión. Nos hemos olvidado de que estábamos amenazados. El que hace puenting se arriesga él solo, pero en política lo pagaban los familiares.

-Al fondo, un estadio donde no juegan ni Betis ni Sevilla...

-Cuando llegué al Ayuntamiento, había una deuda de 17.500 millones de pesetas por el estadio con Florentino Pérez. Coincidimos en el palco de un Betis-Madrid, pero sólo hablamos de fútbol. La terminamos pagando. Ahí está la granmentira, la gran falacia de la deuda heredada, el despilfarro y las corruptelas.

-Una vista entre dos ríos, como el disco de Paco de Lucía...

-El río vivo y el canal, que es muy hermoso, pero sin el río vivo esto es un estanque y la vida en Sevilla no es un estanque. Ni el canal de la plaza de España, tan romántico y con la inversión que hicimos para recuperarlo.

-¿Va a ir mucho a la Feria?

-Lo decide mi mujer, que es más feriante que yo. Eso sí que es una oposición, y no la del PP.

-¿Cuál fue el tenor de su frase sobre los sevillanos y la playa?

-No existió. Se sacó de contexto. Fue un acto con la Policía Local. Era una Feria con puente del 1 de mayo y les dije que habría que hacer un doble esfuerzo, no íbamos a decirle a los sevillanos que se fueran a la playa para que vinieran los madrileños. Hicimos una campaña con pegatinas del No a la Guerra y el PP manipuló mis palabras con el No a la Feria. Me dijeron que nos iba a costar miles de votos, pero sacamos más.

-Fue rey mago...

-Con Iñaki Gabilondo y Gonzalo Madariaga.

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