La quema de 30 contenedores marca de nuevo la Nochevieja

  • La buena climatología propició que los más jóvenes festejaran la entrada de 2010 hasta el amanecer · No hubo que lamentar heridos en la primera noche del año

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La Nochevieja se salvó de la lluvia. Tras dos semanas con el agua como principal compañera de estas fiestas los sevillanos pudieron disfrutar de la entrada de 2010 con un ambiente climatológico perfecto. No hubo precipitaciones y el mercurio tampoco descendió demasiado, lo que propició que la fiesta volviera a prolongarse hasta bien entrada la mañana de ayer. En general, la noche transcurrió con tranquilidad, sin tener que lamentar heridos, aunque los que sí tuvieron que trabajar fueron los Bomberos, que tuvieron que realizar 30 salidas en nueve horas para sofocar la quema de contenedores, por desgracia, una constate que se repite en cada entrada de año.

Sevilla se despertaba ayer con el sol de un nuevo año y con los últimos jóvenes que regresaban a casa. Antes de la retirada las calenterías de la ciudad volvieron a hacer su particular "agosto". Tazas de chocolate y rueda de calentitos para recomponer los cuerpos. En los puestos del puente de Triana y la Macarena eran muchos los jóvenes que despedían así la Nochevieja, que dejaba otra estampa menos jocosa en las calles de la ciudad. A esa hora los operarios de Lipasam retiraban 4.800 kilos de basura, principalmente, botellas y bolsas de plástico con las que se realizaron las botellonas de la primera noche del año, que cuenta con "indulgencia" municipal para este tipo de celebraciones.

La Nochevieja no sólo dejaba basura en la capital andaluza. Muchos vecinos se despertaban con la sorpresa de que los contenedores de sus calles habían sido pasto de las llamas. Desde las doce de la noche hasta la nueve de la mañana de ayer los efectivos del cuerpo de Bomberos tuvieron que realizar más de 30 salidas para sofocar las llamas de varios contenedores que habían sido incendiados, la mayoría de ellos, por material pirotécnico. Ésta es, sin duda, una estampa que se repite cada Nochevieja, en la que el material pirotécnico y el vandalismo se dan la mano para destrozar el mobiliario urbano.

Por lo demás, la jornada fue bastante tranquila. Según informó el 112, no hubo que lamentar ningún herido, algo bastante inusual en noches como ésta. Tampoco se registró ninguna víctima en las carreteras sevillanas, donde se pusieron en marcha diversos controles de alcoholemia de la Guardia Civil.

En la provincia, la Nochevieja también transcurrió con bastante tranquilad. La principal incidencia se registró en Utrera, donde los Bomberos de la Diputación tuvieron que intervenir en el incendio de un coche, sin que de momento se conozcan las causas que lo originaron . También se contabilizaron siete contenedores quemados en diversas localidades.

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