Los rectores piden el final de los recortes ante las buenas expectativas económicas

  • Los responsables de la Hispalense, la Olavide y la UNIA leen en Sevilla un comunicado de todas las universidades españolas que pide el aumento de fondos para investigación, becas y profesorado.

Los rectores piden el final de los recortes ante las buenas expectativas económicas

 Los responsables de la Hispalense, la Olavide y la UNIA leen en Sevilla un comunicado de todas las universidades españolas que pide el aumento de fondos para investigación, becas y profesorado.

Aprovechando el segundo aniversario de la aprobación por el Gobierno de la nación del Real Decreto Ley de "medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo", los tres rectores de las universidades con sede en Sevilla exigieron ayer en un comunicado, junto a sus colegas de toda España, "la finalización de las medidas excepcionales que afectan al estudio, a la actividad docente y a la investigación". En resumen, los rectores quieren que la tan anunciada mejora económica de España se refleje en el aumento de los recursos económicos para una universidad que se encuentra al borde del colapso.

Los rectores Antonio Ramírez de Arellano (Universidad de Sevilla), Vicente Guzmán (Universidad Pablo de Olavide) y Eugenio Domínguez Vilches (Universidad Internacional de Andalucía) escenificaron ayer, a las doce del mediodía (a la misma hora que en el resto de españa) su malestar con la lectura de un comunicado en el que se recuerda al Ejecutivo nacional de Mariano Rajoy (y muy especialmente a los ministros de Hacienda, Cristóbal Montoro, y al de Educación, José Ignacio Wert) que el conocido oficialmente como decreto 14/2012 contiene "medidas excepcionales" cuya justificación residía en la grave crisis económica que vivía el país y su entorno, por lo que los rectores -una vez que el gobierno anuncia brotes verdes- piden la "supresión" de las medidas que "vayan más allá de un ahorro racional y una gestión eficiente y austera, en el marco de los criterios presupuestarios que se fijen".

Para los tres rectores no cabe duda de que los tijeretazos de Wert que emanan de dicho decreto "han afectado a los salarios, a los derechos laborales y a las expectativas profesionales de todos los empleados públicos y, por tanto, a los de las universidades".

El comunicado empieza su enumeración de desastres con las becas. Según la práctica totalidad de los miembros de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), los recortes "han cambiado la naturaleza" de las ayudas a los estudiantes debido a unos "requisitos académicos endurecidos que sufren quienes más las necesitan". En este sentido, durante estos dos años, los rectores no se han cansado de recordar que las becas a matrícula y residencia son un derecho para garantizar la igualdad de oportunidades, no una herramienta para premiar a los más brillantes.

"Los precios públicos de matrícula en las universidades deben ser accesibles y razonables en todos los niveles formativos. Debe recuperarse el sentido de las becas y ayudas como garantes de la equidad", aseguran los rectores

También hay un dolorido recuerdo en el comunicado a la grave pérdida de fondos de investigación, segunda función esencial de la universidad tras la docencia. Los rectores creen que, en esta cuestión, "el menor presupuesto y la secuencia de las convocatorias aplicadas por el Gobierno de España y por algunos gobiernos autonómicos (Ramírez de Arellano aclaró después que la Junta de Andalucía se encuentra entre estos) han comportado un levado recorte efectivo de consecuencias irreparables para muchos grupos de investigación". Guzmán, Arellano y Domínguez suscriben que "este entendimiento de la I+D+i como gasto y no como una inversión contrasta con la política de los países más avanzados".

El comunicado es especialmente contundente con las medidas de Wert que afectan a los estudiantes, muchos de los cuales se han visto en auténticos apuros económicos. "El incremento de los precios públicos de los grados y, muy por encima de ellos, el de los másteres, afecta a las posibilidades formativas de nuestros jóvenes en un momento especialmente negativo para el empleo".

La mejor fórmula para recuperar el pulso de las universidades es, según los rectores, la vuelta de "la autonomía de gestión de la actividad docente e investigadora. Debe ser posible que éstas configuren ordenadamente sus plantillas, con fórmulas de renovación y promoción ajustadas a la realidad".

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