Puerta de los Palos

El runrún del final del Pregón

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Lección de temple

Sembrado estuvo el pregonero en el momento más delicado, que es cuando acaba Amargura y ha de encaminarse hacia el atril. Un maleducado sentado en la fila 9 del paraíso -no merece otro calificativo ni más atención- se hizo notar en un breve instante, pero suficiente para que todos oyeran cómo lo ofendía. Burgos miró hacia las autoridades y éstas fueron sus primeras palabras del día: "Ése no es sevillano". Menuda lección de sosiego y temple. El tío del paraíso, por cierto, se quedó todo el Pregón. Escondido en la bulla.

Una persona muy especial

Pero al escritor pocas cosas le podían poner nervioso ayer, pues en el teatro se encontraba una persona muy especial para él. En las butacas del paraíso estaba su nieta de tres años junto a su mujer. Por cierto, lejos de las primeras filas, también en el paraíso, estaba el apoderado del pregonero, Joaquín Moeckel.

Los sms del Fiscal

Recibido a las 12.02: "Estoy debajo de ti, junto a la duquesa de Alba. La cara de más de uno al verme es tremenda. Ja, ja". A las 13.06: "Buenísimo el pregón". A las 13.07: "Qué arte tiene este hombre, hijo". A las 13.35: "El Pregón es para escucharlo como lo estoy haciendo, en casa, por la radio y en el silencio de la calle Castilla. Pregonazo". A las 15.06: "He disfrutado mucho, Magnífica la larga cambiá de Burgos al cardenal". A las 15.28: "El cardenal en la comida y probando la cerveza". A las 14.46: "¿Qué tal el pregón de la brevedad de la vida?"

Un acierto

El rezo del Padrenuestro por la última víctima de ETA. El secretario, Joaquín de la Peña, fue el encargado de anunciar la oración.

¿Dónde está el pregonero?

Es lo que preguntaban muchos al término del acto. Burgos salió rapidísimo del escenario. Su intención era la de escaparse del ritual de abrazos y parabienes e irse cuanto antes a quitarse el chaqué, colocarse el traje y acudir directamente al Real Alcázar. Ha sido una muestra más de la estrategia de huir de la farfolla que ha marcado su condición de pregonero desde que fue designado.

De Monteseirín

Lejos de haberse enfadado por las alusiones a asuntos de actualidad en el texto del Pregón, como se rumoreó a la salida del teatro, el alcalde se mostró relajado tras el acto. Se fumó un cigarro en la sala de autoridades e hizo lo que no suele hacer nunca: atender a los medios de comunicación.

El 'verdadero' almuerzo

Para los curiosos de la gastronomía, reseñaremos el almuerzo servido en el Real Alcázar, cuya calificación anda como el vuelo del grajo: timbal de langostino con mango, papaya y verduritas (que no era otra cosa que un tomate cortado a rodajas con dos trozos de gambas troceadas), solomillo de añojo braseado (consistente realmente en carne mechá de toda la vida con salsa pastosa) y macarrón glasé y semifrío de fresas con almendras de postre (compuesto por tres dulces: pestiño minimalista, milhoja sin hojaldre y un dulce rosado no identificado que requería de pastilla de almax para ser digerido.

Del cardenal

Muy activo y risueño anduvo toda la mañana. Salió del teatro departiendo con los cofrades, sobre todo con el hermano mayor del Buen Fin, Carlos Bourrellier. En el Real Alcázar anduvo de tertulia con Burgos. Hablaron del famoso báculo Magefesa, expresión ideada por el escritor en uno de los primeros artículos que dedicó al prelado cuando llegó a Sevilla en 1982. Y monseñor charló con el alcalde sobre la conveniencia de que coincidan las elecciones generales con las autonómicas.

Los debutantes

Más de uno y de dos se estrenaron como asistentes al acto del Pregón. Y debutaron con picadores, dada la calidad del Pregón y cuanto ocurrió durante la jornada. Uno de ellos fue Curro Romero, que vaticinó en Diario de Sevilla un Pregón de manos bajas y salió muy sonriente del teatro. Le presentaron a la primera mayordomo del mundo de las hermandades, Laura Gómez, que lo fue de Santa Marta. Cuando esta joven le dijo que era la primera vez que iba a un Pregón, el Faraón de Camas le salió rápido al quite confesando que él también era nuevo en esta plaza: "Yo también soy hoy debutante".

De Victorio y Lucchino

Otro runrún del día centró la atención en la presencia en el patio de butacas de los modistos Victorio y Lucchino, que recientemente contrajeron matrimonio civil, causa por la que se les impide seguir vistiendo a las imágenes del paso de misterio de San Esteban. Los comentarios aludían al pasaje del Pregón en el que el escritor denunció los matrimonios que constituyen una "parodia" del matrimonio católico. Lo dicho: lo que disfruta esta ciudad con un runrún. Es tremendo.

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