calle rioja

Con un ruso sin el método Stanislawski

  • Reposición. La obra 'Se alquila sofá-cama' escrita por Salvatierra y con dirección de Julio Fraga vuelve a la Sala Cero después de un recorrido teatral con casi 150 representaciones.

CUATRO angelitos tiene este sofá-cama: uno en la escritura, Juan Alberto Salvatierra; otro en la dirección, Julio Fraga; y, siguiendo el canon de la oración infantil, dos en la cabecera, los actores José María Peña y Elías Sevillano. Esta noche vuelve a Sevilla una mirada distinta de la crisis, Se alquila sofá-cama. Cuatro representaciones consecutivas en la Sala Cero (calle Sol, 20:30) y remate el viernes 12, la noche del derbi sevillano.

"Hemos recorrido toda Andalucía y la función ya ha superado las 130 representaciones. Hemos ido con ella a Madrid y hasta a Santander". Julio Fraga (La Punta del Sebo, Huelva, 1966) la dirige. Aunque sólo le gusta dirigir a autores vivos, a su manera ya la ha convertido en un clásico y el texto lo acaba de publicar el Centro de Documentación de las Artes Escénicas.

El autor de Se alquila sofá-cama está muy vivo. "La obra es de Juan Alberto Salvatierra, de quien dirigí El Rey de Algeciras, que obtuvo el premio Romero Esteo". El sofá-cama lo diseñó para el espectáculo Gonzalo Narbona. Es un mueble resistente, digno de ser nominado a uno de los premios Max. Primo hermano del sofá de Muebles D'Or donde se sienta Julio Fraga Contreras, "de los Contreras de San Juan del Puerto", dice para marcar distancias con los Fraga Iribarne de Villalba.

Todo empezó cuando leyeron una noticia en La Vanguardia. La crisis y la picaresca pertenecen al mismo género. "Hay gente que alquila habitaciones, pero leímos que había quien alquilaba un sofá-cama de nueve de la noche a nueve de la mañana. Una versión nacional de la cama caliente, ese arriendo de sueños generado por el corralito en Argentina".

En una vuelta de tuerca, les salió una obra con escenas de sofá-cama en la que los dos protagonistas comparten sin saberlo la misma novia y quieren ampliar el negociado a un ruso sin el método Stanislawski.

Julio Fraga vino de Huelva a Sevilla para estudiar en el Instituto de Teatro. Hizo Dirección en Madrid y perfeccionó su formación en Londres. Entre sus profesores, tuvo a Emilio Hernández, Juan Antonio Hormigón o Ángel Facio, histórico de Los Goliardos. En 25 años de carrera, ha dirigido medio centenar de espectáculos. Casi dos por año.

Les ha salido lo que denomina "una comedia de crítica social" que recuerda en sus intenciones la novela de Eduardo Mendoza Una comedia ligera. No reniega de los clásicos, pero en otro formato. Estos días imparte en la sede de Aisge (Artistas Intérpretes Sociedad de Gestión) un curso para contemporaneizar y rodar en cine fragmentos de obras de Shakespeare: El sueño de una nochje de verano, Romeo y y Julieta, Otelo o Hamlet. Pero un Shakespeare más de la Alameda de Hércules (donde empiezan a rodar el lunes con las directrices y técnicas del curso) que del festival de Teatro Clásico de Almagro.

En cine, Fraga Contreras ha sido productor ejecutivo de películas como La última isla, de Dacyl Pérez de Guzmán, rodada en la isla de Hierro y que se estrenó en el último festival de Sevilla. Ducho en las posibilidades del gremio de actores, se encargó del casting de series como Padre Coraje, de Benito Zambrano, y películas como Eres mi héroe, de Antonio Cuadri. Ha dirigido a Antonio Dechent en el cortometraje La autobiografía y puso en marcha la web-serie -sólo se puede ver en internet- La grieta.

Por su órbita profesional han pasado muchos de los actores andaluces que ahora se prodigan en los teatros, los platós y las series televisivas. "El actor andaluz es muy versátil; sabe adaptarse a cualquier circunstancia. Yo creo que llevamos en las venas el espíritu de supervivencia del emigrante. Mi patria son mis botas, como canta Manolo García".

Hablamos en un descanso del curso shakesperiano, un muerto muy vivo, en el bar Tele, Feria esquina con Escoberos. Aparece José Manuel Seda, al que Fraga dirige en la obra El encuentro -junto a Eduardo Velasco- y por quien es dirigido en los cortos que interpreta. Su otro proyecto se titula Me llamo gorrión, monólogos para Juan Vinuesa.

Además del cine, el teatro, la televisión y el internet, Julio Fraga escribe e interpreta monólogos en bares, espacios con los que mantiene una fraternal relación. "Cuando no estoy en La Habanilla o en el Corto Maltés, estoy viajando o trabajando. Aunque tengo el inmenso privilegio de que mi principal hobby es mi oficio. Me gusta mucho leer, pero lo que más leo son guiones de cine o libretos de teatro". Cuando no tenía móvil, su oficina era el teléfono de La Habanilla, en el corazón de esa Alameda a la que va a llevar el aliento shakesperiano. El cine de ahora con el teatro de siempre, ese aliento al que le puso rúbrica Kenneth Branagh.

La música de Se alquila sofá-cama es de Santi Martínez y el vestuario de Cristina Simón. Uno de los actores, Elías Sevillano, es uno de los promotores de la Sala Cero, cuyas paredes ya se saben de memoria las vicisitudes de esta pareja de desgraciados, dos parados en movimiento en el argot de Paco Gandía, a los que la crisis empuja a vivir esta peripecia rocambolesca. Julio Fraga ha viajado entre lo clásico y lo contemporáneo en obras como Julia, un viaje teatrástico, una propuesta dramática de Alfonso Zurro.

Como tantas cosas en este país, ya llevan tres años con el cartel de Se alquila sofá-cama. En su caso, subliman la crisis a base de ingenio y talento a partir de un breve de periódico.

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