El sentido único de la Ronda sobrecargará de tráfico las vías próximas

  • Los más de 40.000 vehículos diarios de la vía que circunvala el casco histórico aumentarán a partir de agosto el volumen de coches de las calles adyacentes · El Consistorio asegura que el proyecto estará listo para principios del próximo mes

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Que la ronda histórica tendrá sentido único en agosto es una promesa que el Ayuntamiento ha repetido en varias ocasiones pero de la que no se sabe mucho más. Queda un mes para que se cumpla el plazo anunciado por el gobierno local y el concejal de Movilidad, Francisco Fernández, ha optado por no presentar el proyecto, sino irlo anunciando con cuentagotas en cada acto público en el que participa.

Un día informó de que habría cuatro carriles en toda la ronda, desde la Resolana hasta el Prado, que dos de ellos serían para el tráfico privado y los otros dos para el público, con uno de estos viales en sentido contrario. El pasado lunes, en una visita a las obras del parking de Crucero Baleares, aportó dos datos más: que la medida no obligaría a reordenar el tráfico en demasiadas calles y que una de las vías afectadas sería la avenida de la Cruz Roja.

Por lo que va trascendiendo poco a poco, todo apunta a que el Ayuntamiento ha decidido poner en práctica la idea que marcaba el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) pero sin llevar a cabo las obras de reurbanización que este documento incluía. El plan apostaba por una ronda histórica de sentido único Resolana-Prado con cuatro carriles pero con una reforma importante que permitiera ganar espacio para peatones y ciclistas. El carril bici se tendría que haber hecho a costa de la calzada y no de la acera, como ha ocurrido en la práctica. Y en el espacio sobrante se potenciaría el transporte público, bien en forma de plataformas reservadas para autobuses y taxis bien para el paso en superficie de la línea 3 del Metro, de la que todavía se desconoce su futuro.

El caso es que la única obra que se ha hecho en la ronda en los últimos años ha sido la del carril bici, y se ha llevado a cabo restando espacio a la acera, de manera que la disposición actual de esta avenida, en su mayor parte, es de seis carriles, con dos de ellos reservados al transporte público -uno en cada sentido- y otros dos por sentido para los coches particulares. El Ayuntamiento ha anunciado que a partir de agosto la ronda tendrá cuatro carriles y no seis, siguiendo el modelo vigente en determinados puntos de esta vía como es la zona de la Florida. Es decir, habrá dos carriles para el tráfico privado y uno para el público en el sentido único y uno en contrasentido para taxis y autobuses.

De esto se deduce que los carriles serán más amplios que los actuales, salvo que se pretenda ganar espacio para habilitar una línea de aparcamientos. Esta opción no parece que tenga demasiada fuerza si se tienen en cuenta la existencia de los dos carriles reservados que bloquearían el paso de los coches particulares. Los dos viales a lo largo de toda la Ronda no sólo impedirían aparcar, sino también parar para dejar o recoger a alguien o para la carga y descarga.

La reordenación del tráfico en la ronda histórica supondrá una alteración para la mayoría de las vías que confluyen o transcurren paralelas a ella, que a buen seguro incrementarán su volumen de tráfico. De hecho, la pretensión del gobierno municipal es disminuir la intensidad de coches en la ronda histórica para incrementarla en las calles que conforman un segundo anillo como pueden ser la ronda de Pío XII, Arroyo, Juan de Mata Carriazo o Juan Antonio Cavestany.

Y eso que la ronda histórica ya ha experimentado un importante descenso en el número de coches en los últimos años. La cifra de más de 53.000 vehículos que pasaban cada día por esta avenida en el año 2002 se ha reducido a 40.000, según los datos del centro de control de tráfico del Ayuntamiento de 2006, los más recientes de los que se disponen. Más saturada está la zona de Menéndez y Pelayo, con 55.000 coches al día.

La implantación del sentido único en la Ronda conllevará también cambios importantes en avenidas como Luis Montoto y Eduardo Dato. La primera de ellas es una de las calles más sobrecargadas de tráfico de la ciudad, con más de 50.000 coches al día. La segunda es mucho más fluida, con 11.000 vehículos diarios. También se verán afectadas afectadas vías como la Carretera de Carmona o la avenida de Miraflores, la primera con 32.000 coches al día y la segunda -que sólo tiene un sentido- con más de 9.000. Otra calle que también sufrirá cambios es José María Moreno Galván, por la que actualmente circulan al día 25.000 vehículos y que puede funcionar como alternativa a la Ronda para el sentido contrario, al igual que ocurre con la ronda de Pío XII, que acumula una media de 20.000 coches al día.

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