La puesta en servicio de Melonares se retrasa por la ausencia de las lluvias

  • La CHG tenía previsto que el agua alcanzara este invierno un tercio de su altura para poder comenzar a enviar agua hacia Sevilla a principios de 2009, pero el pantano apenas cuenta todavía con reservas

La ausencia casi total de lluvias en los meses de otoño y en lo que va de invierno podría provocar un retraso en la fecha prevista para que el pantano de Melonares comience a enviar agua hacia el sistema de abastecimiento de Sevilla y su área de influencia, a finales de este mismo año o principios de 2009. La obra de la nueva presa está ejecutada completamente desde finales del pasado verano y apenas tiene "un charco de agua" procedente de las pocas lluvias y escorrentías que ha recibido en los últimos meses, por lo que necesitaría unas precipitaciones muy por encima de la media para recuperar el tiempo perdido, según advirtió el director técnico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Juan Saura.

El plan de llenado diseñado por la CHG establece tres fases durante las cuales se realizan las pruebas de resistencia para comprobar que el proceso de construcción ha sido el adecuado y que la infraestructura no tiene ningún problema. Estas tres fases se corresponden con tres tercios en que se ha dividido la altura del pantano, de forma que la primera fase se completará cuando el agua embalsada alcance este primer tercio de la altura. En ese momento, los técnicos realizan un primer análisis para comprobar la estabilidad de la presa, y no se permite la entrada de más agua hasta que se ha comprobado que los parámetros son correctos.

En principio, los planes de la CHG contemplaban que este primer tercio de llenado del embalse estuviera completado en este mismo invierno con un volumen de precipitaciones similar a la media histórica. Sin embargo, el pasado otoño y, sobre todo, este invierno se sitúan entre los más secos de las últimas décadas en Sevilla, por lo que el pantano apenas tiene una ligera cobertura de agua. Es decir, prácticamente vacío.

Juan Saura explicó, asimismo, que los planes de la CHG pasan por poner Melonares a disposición de la entidad que lo gestione -el organismo de cuenca aún no ha decidido a quién se lo va a conceder, aunque ya ha rechazado la solicitud de Emasesa- en el momento en que se complete esta primera fase de llenado, puesto que en ese caso el agua alcanzará también la altura del canal de riego del Viar, encargado de conducir el agua hacia el sistema de abastecimiento de Emasesa, que sí recibirá el agua en su planta de tratamiento de El Carambolo.

Debido a que las escasas lluvias no han permitido alcanzar esta primera fase de llenado en este invierno y con la previsión de que la situación podría mantenerse igual en las próximas semanas, en la CHG confían en unas lluvias especialmente abundantes durante el próximo otoño para compensar el tiempo perdido. Unas lluvias que, además, deben ser espaciadas en el tiempo porque también hay que tener previsto esa parada técnica para realizar las comprobaciones. No obstante, Juan Saura consideró que "si las lluvias son especialmente importantes incluso se podría optar por cumplir dos fases directamente y llenar el pantano en sus dos tercios para hacer esas mismas comprobaciones". En ese caso sí podrían cumplirse los plazos para que Melonares pudiera iniciar su puesta en servicio a comienzos de 2009, tal como estaba previsto desde que comenzó la obra. Si tampoco llueve lo suficiente el próximo otoño, "podríamos perder todo un año".

De todas formas, Juan Saura, consideró que "es preferible que el agua no se utilice aunque esté disponible" y descartó por completo que el pantano se pueda llenar en una sola fase "porque por encima de todo está la seguridad", especiamente en una situación en la que no existe ninguna urgencia, dado que las reservas están en un nivel muy alto.

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