Corpus 2012

"Que el turismo no desvirtúe la Catedral"

  • El arzobispo pide al Cabildo que las visitas culturales no alteren la finalidad principal del templo metropolitano como "Casa de Dios". Recuerda la necesidad de ser solidarios en esta época de crisis.

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Una semana de declaraciones contundentes. Tras aludir a la polémica del pago del IBI por parte de la Iglesia y defender la Torre Cajasol, el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, aprovechó este jueves la homilía del pontifical del Corpus para dar un toque de atención al Cabildo Catedral y recordar que el fin del templo metropolitano como lugar de oración y adoración eucarística no puede verse mermado por el uso turístico y cultural que se le da actualmente.

Monseñor Asenjo realizó esta advertencia de forma tenue, casi velada, alejada de la rotundidad de las declaraciones del miércoles durante la presentación delinforme económico de la archidiócesis, pero, no por ello, el mensaje fue menos claro: la Catedral de Sevilla no puede quedar limitida a un espacio cultural. En concreto, el prelado hispalense se refirió a este asunto al centrarse en la importancia del sacramento de la Eucaristía, un culto por el que ha mostrado especial interés en defender y propagar desde su llegada a la capital andaluza.

"Que no nos cansemos de acudir todos los días a doblar la rodilla ante la presencia de Jesús Sacramentado", refirió el arzobispo, quien a continuación se centró en el templo metropolitano para indicar que, además de ser conocido en todo el mundo "por su dimensión", también se distinga por "la devoción al Santísimo Sacramento". Fue en este punto cuando monseñor Asenjo advirtió que "no se puede permitir que la perspectiva cultural y el turismo desvirtúen la finalidad fundamental de nuestra Catedral", por lo que expresó su deseo de que "los miles de visitantes que acceden a ella perciban que han llegado a la Casa de Dios vivo y al Santuario de su Presencia".

El arzobispo tendió la mano al Cabildo Catedral para lograr que el uso cultural del principal templo de la archidiócesis no se vea solapado por el turístico, razón por la cual mostró su colaboración para "estudiar y concretar medidas" que permitan que ambos fines convivan sin perjuicio de ninguno. En este sentido, propuso una vía que, según expuso, aún no se había desarrollado lo suficiente en dicho templo, como son "las iniciativas que permitan utilizar el patrimonio para la evangelización".

El prelado hispalense entró así en un debate que ha estado presente en las últimas décadas en la ciudad sobre la disminución de los cultos en la Catedral a favor del turismo y como espacio cultural. Este templo y el Alcázar son los edificios más visitados de la capital andaluza y suponen un gran anzuelo para atraer turistas a la ciudad, al margen de la inyección económica que supone para las cuentas de la archidiócesis (casi 8 millones de euros en 2011). Ha sido la primera vez que el arzobispo realiza una advertencia sobre este asunto y durante la celebración de un oficio religioso al que acuden las principales autoridades civiles de Sevilla.

La homilía de monseñor Asenjo no se limitó a la necesidad de fomentar el culto al Santísimo. También dedicó bastante tiempo a hablar de la importancia de la caridad en estos tiempos. "Un templo en el que se celebre todos los días la Eucaristía debe ser también el lugar en el que se preste atención a los más desfavorecidos", señaló el prelado, quien recordó de nuevo la situación que viven bastantes parroquias que se encuentran desbordadas ante las necesidades básicas de muchos feligreses que se han quedado en paro.

De igual modo, insistió en la conveniencia de acercarse al sacramento de la Eucaristía tras pasar por el de la confesión. "No se puede acudir a ella con conciencia de pecado", apostilló.

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