crimen de santa cruz | segunda sesión del juicio por el homicidio de josé guillermo mejías

La víctima de Santa Cruz murió por una hemorragia cerebral tras cinco golpes

  • Los forenses acreditan que las lesiones que provocaron la muerte del hotelero son compatibles con los puñetazos y patadas que le propinó el acusado durante la pelea

Taynan Teixeira, a la derecha, en el banquillo de los acusados. Taynan Teixeira, a la derecha, en el banquillo de los acusados.

Taynan Teixeira, a la derecha, en el banquillo de los acusados. / antonio pizarro

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La víctima del crimen del barrio de Santa Cruz, el hotelero José Guillermo Mejías, de 40 años, murió por una hemorragia cerebral provocada por los cinco golpes que recibió en la cabeza. Así lo manifestaron este martes los forenses que diseccionaron el cadáver en la sala de autopsias, que declararon en la segunda jornada del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia de Sevilla. Los doctores explicaron que la causa de la muerte fue una hemorragia subaracnoidea masiva y un enclavamiento cerebeloso. Ambas lesiones son compatibles con los puñetazos y patadas que el acusado, el joven brasileño Taynan Teixeira, de 25 años, le propinó presuntamente la mañana del 17 de junio de 2016.

Los forenses explicaron que es muy difícil determinar cuál de los golpes pudo causar la hemorragia y detallaron que cada uno de los impactos da lugar a un movimiento en el sentido del golpe y otro en el contrario. Estas contusiones pueden causar las roturas vasculares que provocaron que el cerebro se llenara de sangre. Factores como la edad o la elasticidad de los vasos, pero principalmente lo que causó la hemorragia fue la energía con la que se propinaron esos golpes.

La defensa de Taynan Teixeira intentó sembrar la duda sobre si los golpes que le causaron la muerte pudieron ser fruto de las dos caídas que sufrió la víctima, la primera contra un confrafuerte de un expendedor de bolsas para excrementos caninos, y la segunda contra al golpearse con un bordillo o adoquín de la plaza de los Refinadores. Sin embargo, los forenses dejaron claro que el cuerpo no tenía lesiones en los codos o en las nalgas que son habituales en los casos de caídas.

Además de estos dos impactos, recibió otros tres golpes fuertes en la cabeza, que podrían ser fruto de los puñetazos y patadas propinados por el joven brasileño. Las acusaciones preguntaron a los forenses si es posible que la víctima quedara "grogui" tras recibir el primer golpe. "Por grogui puede entenderse que estaba obnubilado, porque tenía pérdida de consciencia por la conmoción cerebral. Por supuesto que sí. Pero también puede ser por la repetición de los golpes", respondieron los doctores. Con ello, las acusaciones pretenden acreditar que, tras recibir el primer golpe, el hotelero se encontraba ya sin posibilidad de defensa cuando el acusado siguió golpeándolo.

El cuerpo no tenía heridas de defensa en los brazos ni en las manos y padecía una serie de lesiones en el pecho, el costado y la cadera, además de los cinco golpes en la cabeza y en la cara. La evolución del sangrado en el interior del cráneo provocó un daño neurológico que a su vez hizo que se le parara el corazón y dejara de llegar sangre al cerebro. El corazón se le paró varias veces, tanto en el traslado al hospital, cuando fue reanimado por el 061, como en el hospital. "Es un proceso continuo que se va agravando hasta ser irreversible", explicaron los forenses. Por ello, es posible que ya tuviera el daño causado por el primer puñetazo y después se levantara y tratara, tambaleándose y convulsionando, de perseguir a su rival.

Antes de la declaración de los forenses comparecieron varios agentes del Grupo de Homicidios. El jefe de esta unidad aseguró que el acusado ha practicado artes marciales, ya que golpeó a la víctima con los dos puños. Esta práctica, según su experiencia profesional, es propia de personas que están familiarizadas con algún arte marcial. En concreto, los agentes de este grupo investigaron si el joven brasileño practicaba muay thai. Los policías no pudieron demostrar nada de esto. La ficha de Taynan Teixeira -que dijo el lunes que no ha pisado un cuadrilátero en su vida- no consta en ningún gimnasio, no aparece su nombre en ningún combate ni hay ningún dato objetivo que acredite esta sospecha de los policías. En su casa se hallaron unos guantes de boxeo, pero eran propiedad de su hermano.

La abogada de la acusación hizo varias preguntas relacionadas con este asunto al jefe del Grupo de Homicidios, lo que motivó la intervención del magistrado que preside el tribunal del jurado, José Manuel de Paúl. "No siga en esa línea, si no tendré que decirles a los miembros del jurado algo que no le va a gustar a usted", le advirtió el juez. La letrada insistió en sus preguntas sobre las artes marciales. El magistrado la cortó y se dirigió al jurado: "Miren, que el acusado practicara artes marciales es una pura especulación, un rumor que no tiene ninguna confirmación objetiva, pese a los denodados intentos del Grupo de Homicidios". La siguiente pregunta de la abogada volvió a ser cortada por el juez. "¿Fue una muerte violenta?", inquirió la letrada de la acusación particular. "Claro que fue violenta. Por eso estamos aquí. Es evidente que no fue una muerte natural". No hubo más preguntas.

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