El vuelo transatlántico más limpio

  • El avión solar Impulse 2 ha aterrizado en San Pablo a las 7:40 horas, procedente de Nueva York y tras dos días, 23 horas y 10 minutos de vuelo. Una pareja de cazas Eurofighter y la Patrulla Águila han escoltado a la aeronave en su aterrizaje. Sus pilotos, los suizos Bertrand Piccard y André Borschberg, están dando la vuelta al mundo.

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Hay aventureros cuyas hazañas quedan grabadas en la historia de la aviación, como la que a principios del siglo XX emprendieron los hermanos Wilbur y Orville Wright, artífices del primer vuelo con motor y creadores del aeroplano. Más de un siglo después, otros dos pioneros suizos, Bertrand Piccard y André Borschberg, están cumpliendo su proeza de dar la vuelta al mundo en un avión propulsado exclusivamente con energía solar: el solar Impulse 2.

Esta aeronave, que es capaz de volar día y noche sin necesidad de usar combustible fósil, ha aterrizado a las 07:38 horas en el aeropuerto sevillanode San Pablo, tras haber completado una de sus etapas más difíciles: la travesía del Atlántico. El avión solar partió en la madrugada del lunes del aeropuerto JFK de Nueva York, tripulado por Bertrand Piccard, quien habrá empleado en el trayecto unas 90 horas de vuelo, a lo largo de cuatro días y cuatro noches sin descanso. Se trata del primer vuelto transatlántico, eléctrico, solar, y con cero emisiones. Su aterrizaje en Sevilla ha sido escoltado por una pareja de cazas Eurofighter y por la Patrulla Águila, del Ejército del Aire español.

Borschberg ha sido el primero en subir a la cabina del Impulse 2 y fundirse en un largo abrazo con su compañero Piccard, quien no pudo reprimir un potente ¡Good morning Sevilla! nada más bajar del avión Posteriormente, Bertrand Piccard ha besado a su esposa, a su hija y a su hermana, y ha ironizado ante la prensa: "Colón hizo el viaje de ida a América y alguien tenía que volver". Piccard ha señalado que su viaje del Nuevo al Viejo Mundo no ha sido sólo geográfico sino, también, simbólico, porque ha traído a Europa "el nuevo mundo de las tecnologías limpias y del respeto a la naturaleza", del que se ha proclamado "embajador" También ha destacado que de todas las diversas aeronaves que han cruzado el Atlántico la suya ha sido la primera que lo ha sobrevolado con tecnologías limpias y sin ningún tipo de emisiones". En su opinión, este "nuevo mundo de tecnologías limpias" y medios de transporte sin emisiones es ya una realidad como ha demostrado el Impulse 2 en este vuelo transatlántico. André Borschberg ha explicado a la prensa que la elección de Sevilla como punto de llegada de esta etapa ha obedecido a razones geográficas y meteorológicas, pero también a que la capital andaluza ha sido una de las primeras en apostar por las energías renovables y alberga las primeras torres termosolares de Europa, construidas por Abengoa. 

El vuelo transatlántico forma parte del intento de lograr la primera vuelta al mundo en un avión solar, con la idea de mostrar al mundo el gran potencial que tienen las energías renovables.

El Solar Impulse 2, según explican sus creadores, es un verdadero "laboratorio volante". Un avión monoplaza realizado en fibra de carbono, con 72 metros de envergadura -mayor que un Boeing 747- y con un peso de 2.300 kilos, lo que equivale a un coche familiar en vacío. El avión es capaz de mantener una velocidad de travesía de entre 45 y 55 kilómetros por hora, y puede alcanzar un máximo de 8.500 metros de altura.

La aeronave cuenta con 17.248 células solares desplegadas sobre sus alas y cuenta con cuatro baterías (de 13,5 kw/17,17,5 cv cada una) que almacenan la energía solar, propulsan las hélices únicamente con energía limpia. De esta forma, el avión es capaz de ahorrar una considerable cantidad de energía durante el día, que puede usarla por la noche, gracias a sus baterías. Al no necesitar energías basadas en las fuentes fósiles, el Solar Impulse 2 tiene una autonomía de vuelo ilimitada: teóricamente podría volar indefinidamente, ya que sólo estaría limitado por la resistencia física del piloto.

El vuelo del Solar Impulse 2 puede seguirse en directo gracias a las diez cámaras que la aeronave tiene montadas en el habitáculo, las alas, el centro de control de la misión y en tierra.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, que acoge su centro de control en el principado, desde donde el propio príncipe sigue en primera persona la evolución de la primera vuelta al mundo en un avión propulsado con energía limpia.

De esta gira alrededor del planeta la aeronave ha cubierto ya 14 etapas desde que partió de Omán y en su recorrido ha pasado ya por la India, Myammar (antigua Birmania), China, Japón y Estados Unidos.

Según los organizadores, con esta hazaña de realizar la primera vuelta al mundo en avión solar, Bertrand Piccard y André Borschberg intentan demostrar que "las energías limpias pueden alimentar el planeta".

En la etapa anterior, Borschberg recorrió los 129 kilómetros que le separaban de la localidad de salida Lehigh Valley (Pensilvania) hasta Nueva York.

Una vez que el Solar Impulse 2 ha aterrizado por primera vez en Europa, en este caso en el aeródromo sevillano, continuará hasta Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), país en el que comenzó su aventura en marzo del año pasado.

La compañía compara el vuelo del Solar Impulse 2 con el que realizó en mayo de 1927 el Espíritu de San Luis, en el que Charles Lindbergh cruzó el Atlántico en un vuelo en solitario sin escalas de Nueva York a París. En esta ocasión, Sevilla entra en la historia de la aviación con este primer vuelo transatlántico de un avión solar.

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