La vuelta de los autobuses a la Encarnación es aún una incógnita

  • Tussam todavía no ha anunciado si mantendrá las paradas de Ponce de León

El Ayuntamiento de Sevilla todavía no ha decidido si los autobuses de Tussam volverán a tener su terminal en la plaza de la Encarnación o se establecerá definitivamente como última parada la plaza Ponce de León. El vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE) de las empresas municipales, Manuel Marchena, apuntó ayer que Tussam aún no tiene "definitivamente analizado" el regreso de sus líneas a la Encarnación.

Desde principios de verano las líneas 10, 11, 12, 15, 16, 20, 24, 27 y 32 sólo llegan hasta la plaza Ponce de León por las obras de la Encarnación. A este punto únicamente accede una lanzadera especial, la línea CC, que parte desde la nueva terminal de Ponce de León y que sale cada cinco minutos.

Según Marchena, los responsables de la empresa municipal de transportes urbanos tienen que analizar en los próximos meses cómo han funcionado estas medidas provisionales para estudiar si se dejan con carácter permanente. Tussam tiene que evaluar en primer lugar los resultados de la lanzadera CC, la cantidad de usuarios que transporta desde Ponce de León a la Encarnación y viceversa, así como el traslado de la terminal de la línea B2 a la Plaza del Duque desde la Encarnación.

Otro de los puntos que tiene que valorar Tussam es la reorganización de las paradas en la Plaza del Duque y comprobar si la medida ha tenido éxito como para implantarla definitivamente. Lo que sí parece claro es que la situación actual se mantendrá hasta que terminen las obras del Metropol Parasol y se coloque el nuevo pavimento de granito de colores en la plaza de la Encarnación, algo que se prevé para principios del año próximo si no se producen más retrasos en una obra que ya acumula una demora de un año.

Tampoco está planteada definitivamente la reforma del tráfico para acceder a esta parte del casco histórico. Las obras de ampliación del acerado en la calle Almirante Apodaca han estrechado aún más la calle hasta dejarla de un carril para dos sentidos. El tráfico privado debe desviarse a la altura de la iglesia de Santa Catalina y bordear esta calle por Gerona y Doña María Coronel, pero son muy pocos los que optan por este recorrido alternativo y siguen adelante hacia la Encarnación por Almirante Apodaca. El tráfico se regula de momento con un semáforo que da paso a cada uno de los dos sentidos, con lo que el cuello de botella que se produce para salir y entrar al centro se agrava aún más.

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