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Calleja y las medias tintas

  • El técnico madrileño mejoró la versión de Fran Escribá, pero el equipo no termina de engrasarse

  • No ha encontrado un sustituto a Bakambu

Los futbolistas del Villarreal se ejercitan realizando rondos en el Estadio de la Cerámica. Los futbolistas del Villarreal se ejercitan realizando rondos en el Estadio de la Cerámica.

Los futbolistas del Villarreal se ejercitan realizando rondos en el Estadio de la Cerámica. / domenech castelló / efe

No está siendo una temporada tranquila para el Villarreal CF. Ya en sus primeros encuentros se advirtieron una serie de problemas que con el tiempo, en lugar de subsanarse, se agravaron. Después de caer 4-0 en Getafe a finales de septiembre, la directiva destituyó a Fran Escribá y puso en su lugar a Javier Calleja, que llevaba varios años trabajando en las categorías inferiores.

Estilísticamente, Calleja se posicionó desde el principio lejos de su antecesor. No quiso poner tanto énfasis en la iniciación del juego. Y prefirió que su equipo no masticase tanto las posesiones. El actual submarino mueve el balón más rápido de lo que lo hacía con Escribá al mando.

Con estas ideas mixtas, el Villarreal ha ido puntuando con cierta regularidad, pero no ha terminado de dar ese paso que su plantel sugería a principios de curso. La salud intermitente de Samu Castillejo, la durísima marcha de Cedric Bakambu y la insistencia de su entrenador por involucrar a jugadores del filial son algunas de las causas.

sin balón

Calleja está adoptando algunas formas del Villarreal de hace dos temporadas, pero su propuesta es diferente a la de Marcelino, que no se cortaba en parapetar dos líneas en treinta metros. Con el asturiano en el banco, el equipo castellonense pasaba más tiempo en campo propio. Eso sí, en la versión de Calleja también se defiende en 4-4-2. Con Fornals y Castillejo en las alas, o con el propio Fornals, baja hoy, actuando como punta cuando el equipo defiende por detrás de la pelota.

con balón

Pese a parecer un futbolista de contención, Rodri se está destapando como un mediocentro excelente en el primer pase. No en vano, Calleja le da al joven todo el peso de la salida. Sin embargo, el técnico amarillo no ha sabido optimizar a un futbolista que con Escribá sí pudo dar un paso adelante: Manu Trigueros. El distribuidorno está encontrando su escalón dentro del circuito de pases. Todo lo contrario que Pablo Fornals. Una de las primeras decisiones de Calleja al frente del primer equipo castellonense fue sacar al ex malaguista de la banda. Y el tiempo le dio la razón. Fornals es bueno mostrándose entre líneas y, una vez encara a la última línea tiene un don para filtrar el último pase. De hecho, 1'4 de sus entregas terminan en el disparo de un compañero. Él y Castillejo están siendo las herramientas de avance de un Calleja que no ha terminado de involucrar, por ejemplo, a los laterales, mucho más incisivos en temporadas anteriores.

El Villarreal no ataca tan junto, pero lo hace a más velocidad que el de Escribá.

lo mejor

El gusto por el juego combinativo no lo pierde jamás, es un rasgo genético de este equipo. Y Asenjo es una garantía atrás.

lo peor

Calleja no ha conseguido que su equipo domine a partir de la pelota. A pesar de tener a un elenco de centrocampistas sobradamente dotados en lo técnico, le falta colmillo para competir mejor.

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