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Lo imposible fue imposible

  • El bravo equipo rojillo no se resignó a un destino escrito ya en verano, cuando apenas se pudo reforzar tras ser sexto en Segunda el pasado año

La plantilla osasunista, durante un entrenamiento de esta temporada en las instalaciones de Tajonar. La plantilla osasunista, durante un entrenamiento de esta temporada en las instalaciones de Tajonar.

La plantilla osasunista, durante un entrenamiento de esta temporada en las instalaciones de Tajonar. / jesús diges / efe

Desde que se instauró el play off en la hoy denominada Liga 1|2|3, se ha abierto la puerta a la posibilidad de que ascienda a Primera el sexto de Segunda a poco que llegue a esa fase decisiva en mejor forma que el tercero, el cuarto y el quinto clasificados de la liga regular. Y eso fue lo que le pasó a Osasuna, que subió con todo merecimiento. Pero no dejaba de ser el sexto de Segunda. Como la economía de guerra apenas le facilitó reforzarse con garantías, ha atravesado el curso reptando por la categoría y lo tuvo imposible: 22 puntos en 37 jornadas. Ellos no se resignaron a su suerte y plantaron cara hasta el último hálito porque les va en el ADN y porque ya piensan en ir sembrando para el futuro. Para volver cuanto antes.

Petar Vasiljevic es el tercer entrenador de la temporada. Enrique Martín, hombre de la casa donde los haya, vio agotado su crédito en la undécima jornada a pesar de ser el muñidor del ascenso y a pesar de las mayúsculas limitaciones para confeccionar una plantilla competitiva. Dejó una cosecha de 7 puntos (una victoria, 4 empates y 6 derrotas). Prácticamente, en la media de toda su temporada., incluso un poco superiorJoaquín Caparrós, su relevo, enlazó cinco derrotas y también cayó. Poco pudo hacer luego Vasiljevic. El tren se escapó.

sin balón

Osasuna ha podido tener más o menos calidad en sus temporadas entre los mejores, pero siempre ha asegurado la reciedumbre atrás. Siempre fue duro de pelar, sobre todo en El Sadar. Salvo esta temporada. Ha encajado 89 goles, nada menos, y muchos a balón parado. Es alarmante su inseguridad por arriba. Lejanísimos parecen los tiempos en los que Osasuna era el paradigma de ese fútbol directo, de rechace y segunda jugada, de negación de espacios y de mucho contacto físico. A la nueva hornada de defensores de Tajonar le falta cochura. Y los rivales se encuentran con una vía principal para llegar a la portería contraria que en cualquier equipo suele ser bien estrecha: los remates de cabeza de los centros laterales, en jugadas o a balón parado.

Con Vasiljevic ajusta algo mejor su presión en zonas más adelantadas para evitar que el enemigo llegue tanto por los costados.

con balón

Sergio León, hoy ausente por sanción, se ha destapado como el atacante más peligroso. Con su astucia en esos balones colgados al corazón de la zaga desde atrás, el futuro jugador bético suele estar muy atento al mínimo error en un control o un despeje. La opción de la segunda jugada tras el rechace también la domina bien otro de sus atacantes de calidad, Roberto Torres, que tiene último pase y un más que aceptable golpeo desde media distancia.

lo mejor

Jamás se han rendido y han luchado con la cabeza altísima.

lo peor

Aunque el partido se les ponga de cara, con un leve golpe se desmorona. Es lo que tiene competir en la Liga con un esqueleto muy blando, cartilaginoso.

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