Liga bbva

Su única Liga es la Europa (1-1)

  • El Sevilla vuelve a perdonar y concede el empate al Deportivo tras un segundo tiempo de una complacencia incomprensible.

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Decepcionante empate del Sevilla en casa, después de la ya de por sí decepcionante derrota ante la Real y la derrota, aunque se clasificara, ante el Athletic en la Europa League. El Deportivo no hizo lo suficiente para rascar algo del Pizjuán pero los locales se lo pusieron tan fácil por una relajación rayana en la desgana que casi obligaron a los gallegos a empatar salvo que no fueran capaces de ver puerta. Malísima segunda parte, ni una sola ocasión, y la impresión de algunos de estar completamente fuera de órbita, en particular los delanteros reserva. Hasta hace nada aún se hablaba de dar caza al Villarreal y ahora parece lejísimos hasta el quinto puesto...

El foco del curso está completamente fijado y Unai Emery reservó a la mayoría de sus titulares, salvo Banega, ausente en Europa por sanción, y Kolodzjieczak, habida cuenta de los cambios habituales en la portería y el lateral derecho. Así, hasta 7 teóricos suplentes más Coke, con los tocados Gameiro y Krohn-Dehli fuera de la lista junto a Fazio, Krychowiak, Vitolo, David Soria o el lesionado Tremoulinas.

Con eso y con todo, el peso era totalmente local, con una conexión entre la banda izquierda (Escudero y Konoplyanka) y Llorente francamente intensa. El riojano e Iborra fueron una pesadilla por arriba para el Deportivo, a pesar de tener tres centrales y haber poblado el campo de centrocampistas, sin lograr ni firmeza por arriba ni tener el balón.

Banega era el amo por delante de Iborra y Cristóforo, y Konoplyanka y Reyes eran el peligro. Llorente ya cazó varios centros consecutivos del ucraniano y de Escudero hasta que el riojano engancho un centro de Reyes que Iborra cabeceó a gol entrando con todo en el minuto 20. Los dos gigantones del Sevilla acaparaban ocasiones, con el Sevilla esta vez jugando por arriba con buen resultado.

Del Deportivo, la verdad, ni rastro en todo el primer tiempo. Con los deberes prácticamente terminados, su motivación era casi menor que la que pudiera tener el Sevilla, por mucho que ser quintos en vez de séptimos permitiera a los locales tener un verano más, digamos, racional por no tener que afrontar las previas de Europa League además de la Supercopa de España.

Las cosas, del que no hubo noticias en la segunda parte fue del Sevilla. Muy poco necesitó el Deportivo para hacerse dueño del juego y empezar a asomar ante Sergio Rico. Sin ocasiones flagrantes, salvo una de Oriol Riera ante las dudas de Rico, hasta eu Lucas Pérez arrancó desde la izquierda y encontró a su compañero al segundo palo para empujarla.

Hasta entonces, lo más intersante venía por los cambios, con las palmas a Luis Alberto al irse por lesión, la ovación a Fernando Navarro, la entrada de Curro o la división de opiniones con Llorente. El riojano hizo una segunda parte más floja aún que el resto, aunque Juan Muñoz en realidad no lo mejoró en absoluto y, con un partido de tan poca exigencias, agrandó las dudas en torno a sus posibilidades.

Sólo Konoplyanka, amén de Banega y ya no siempre, aguantaban al Sevilla arriba, y ni de arreón final puede calificarse la reacción, tardía y falta de convicción, tras el inopinado empate gallego.

Como la Real, el Deportivo aceptó gustoso la generosidad del Sevilla, demasiado complaciente en el segundo tiempo cuando el plan debía ser repartir esfuerzos, no escamotearlos.

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