Vicky Martín Berrocal. Diseñadora SIMOF'08

"Sólo me mueve la locura de hacer cada traje"

  • Que Vicky Martín Berrocal es atrevida, no cabe duda. Que estamos ante una mujer de rompe y rasga, menos aún. Y, si alguien tiene celo de que diseñe sus colecciones, aquí están sus palabras para desmentirlo.

“Deja que hablen de mí, aunque sea bien”. Fue la clave con la que Oscar Wilde dio en el clavo y que, como todos los pensamientos brillantes, sigue vigente por encima del tiempo transcurrido. En el caso de Vicky Martín Berrocal son tres los años pasados desde que decidiera hacer realidad su sueño de convertirse en diseñadora de trajes de flamenca y abrir la pasarela del Simof con sus colecciones. Esta tarde, a las cuatro y media, volverá la magia y Vicky derrochará todo el espectáculo que su colección Va por ti promete. Un homenaje a Valentino donde ha invertido mucho sudor, muchas lágrimas y mucho dinero. Ella, mujer apasionada, no escatima ningún lujo a la hora de confeccionar sus vestidos. Algo que luego, se nota…

–¿Qué le parece cuando se escucha que no es usted la auténtica artífice de su sello?

–Dicen otros diseñadores que Ángel Schlesser es quien me ayuda y que no lo hago yo. Es una pena que se piense eso. Cuando alguien brilla por algo, es por algo. Aquí parece que hay que buscarle la explicación: “Se habrá acostado con fulanito”, “Será por amistad”… Que comenten, bueno o malo, pero que sepan que no me afecta. Yo me recorro medio mundo buscando tejidos y me lo trabajo desde el mismo momento en el que termina el desfile. Ahí ya empiezo a pensar en el próximo. No lo hago por necesidad (se emociona). Soy una romántica. Sólo me mueve la locura de hacer cada traje.

–Colabora en programas de televisión, en series… ¿Le gusta, por encima de todo eso, que la conozcan como diseñadora?

–Sí. Mucho más. Aunque tengo una carrera en la tele de tres años, no me embarco en nada sin razón. Aún así, no me he embarcado en todo lo que creo soy capaz.

–¿Cuáles son las líneas básicas de ‘Va por ti’? ¿De qué forma ha articulado estas cuarenta y tres creaciones?

–Es un conjunto estudiado que no sale en dos semanas. La última vez me propuse, si no superar lo que presenté, al menos que, la siguiente ocasión, siguiera sorprendiendo. Mucha gente me llama para preguntarme: “¿Cómo lo vas a conseguir? ¡Es imposible!”. Ignoro si sucederá pero seguro que sí emociona. La hemos dedicado a Valentino, un maestro y un artista de los que no se mueven por dinero. Tiene tres partes: la primera, centrada en lo que su obra me inspira; la segunda, dedicada al Rocío –donde más esfuerzo he invertido–; y la última, con mucho color para la feria de día, unos, y más sobrios para la noche, el resto. Laura (Sánchez) será el broche final. Una fotografía del vestido que cerró el anterior desfile ha sido elegida para dar la bienvenida al pabellón de Andalucía en Fitur. Es el más impactante de mi pequeña carrera. El de esta ocasión es otra joya realizada con una tela traída de Italia para la que hemos tenido que utilizar máquinas hasta de noche.

–Al escucharle, no puedo dejar de preguntarle si consigue Vicky Martín Berrocal todo lo que se propone…

–Por el momento, sí. A base de esfuerzo y ganas. La suerte aparece y te tienes que agarrar y yo tengo una parte de eso. Recibo gente de toda España que viene interesada por lo mío.

–Los cantautores componen mejor cuando viven en amor o desamor… ¿Con usted sucede lo mismo? ¿Su resultado se optimiza con el corazón ocupado?

–No tiene nada que ver. A los músicos, los sentimientos les motivan para escribir sus letras. En el diseño no influye nada. Son las ganas, el impulso, no conformarte. Soy muy perfeccionista. Sé que muchas modelos, por lo que me cuentan, tardan cinco minutos en otras pruebas pero conmigo están cuarenta y cinco. Me agacho, subo, miro las mangas, los volantes… No dejo fuera de control ni un detalle.

–Pero, ¿consulta con alguien antes de dar el visto bueno a una idea?

–No. En mi despacho no entra ni mi familia. Sólo mi hermana ha visto algo. ¡Ojalá pudiera sentarme, como el resto, a disfrutar del espectáculo!

–¿Podría describirme sus sensaciones a la hora del pase? ¿Qué sucede ahí?

–He contratado un equipo de vídeo para que grabe el backstage y poderme ver luego. De repente estoy en el suelo, llorando, abrazando a mi equipo… Mucha tensión que, al salir, cambia. Yo me quedo atrás cuando, en mitad de la pasarela, surgen aplausos espontáneos.

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