Científicos españoles aclaran el paso de las culturas cazadoras a la vida agrícola

Los investigadores Antonio Salas, de la Universidad de Santiago de Compostela, y David Comas, de la Universidad Pompeu Fabra, han participado en un estudio internacional en el que se desvelan las relaciones genéticas entre pigmeos y agricultores de habla bantu del África Central. Las conclusiones del trabajo se publican en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). El objetivo principal del trabajo era entender uno de los procesos más importantes que tuvo lugar en la historia de la humanidad: la transición de la caza-recolección a la agricultura.

En África Central coexisten dos grupos de poblaciones con estilos de vida muy diferentes: los pigmeos, que son cazadores-recolectores y viven en la selva ecuatorial, y los grupos agricultores de habla bantu. En este estudio, los investigadores analizan el origen de estos grupos desde un punto de vista genético poblacional y sus interacciones. En concreto, investigaron nueve poblaciones pigmeas y veinte poblaciones diferentes, vecinas a los grupos pigmeos, cuya economía se basa en la agricultura.

Los pigmeos representan un modelo clásico de sociedad cazadora-recolectora, en la que la subsistencia depende de plantas comestibles y de animales salvajes, una población que además tiene una serie de particularidades en relación a sus vecinos cuya economía depende de la agricultura, como su estatura, que no sobrepasa los 1,50 metros, y su gran vinculación y adaptación al medio, la selva ecuatorial.

Según explicó Salas, "existió una población ancestral común, que es lo que hace que hoy ambos grupos compartan su acervo genético. Hace aproximadamente unos 70.000 años, estos grupos empezaron a diferenciarse; por un lado, la población proto-bantu de la que descenderían los futuros grupos de agricultores, y por otro, la población proto-pigmea, de la que derivarían los actuales grupos pigmeos". Este rango temporal podría haber permitido a los pigmeos adquirir unas destrezas especiales para adaptarse al mundo de la selva ecuatorial y además evolucionar físicamente en su adaptación al medio.

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