GTD, aprovechar al máximo

Estamos ante un un sistema de trabajo para gestionar su mundo laboral y personal, tal y como lo concibió en 1983 David Allen, con el objetivo de transformar la sobrecarga personal en un sistema integral de productividad sin estrés. En la práctica, lo que Allen decía es que perdemos demasiado tiempo y energía en intentar recordar lo que tenemos que hacer y en poner en orden nuestras prioridades. Si desarrollamos un sistema que nos permita tener siempre claro cuál es nuestra próxima acción, podremos utilizar toda nuestra energía en ello. GTD vuelve a ser la panacea de los usuarios de movilidad, esos que desarrollan su vida laboral montados en un transporte y manejando continuamente su ordenador portátil o agenda, gracias a los avances de la tecnología. Sin un método GTD no podrían garantizar rentabilidad y productividad, términos de plena actualidad, sobre todo en trabajadores de cuello blanco. En realidad, si usted maneja una agenda, un listín telefónico y, además, lo tiene todo organizado en Outlook, tiene todas las papeletas para incluir algún software GTD que le diga qué y cuándo puede hacer las cosas para aprovechar al máximo su tiempo. Es cuestión de práctica, o al menos eso dicen los tiburones de Wall Street, a los que el sistema GTD no se les cae de la boca. Merece la pena probarlo. O sea, que, según Allen, se trata de capturar fácilmente cualquier cosa que llame su atención; definir claramente los próximos pasos a dar; organizar recordatorios de la manera más optimizada y en categorías apropiadas y mantenerse actualizado con revisiones frecuentes de los seis horizontes de sus compromisos (propósito, visión, metas, áreas de enfoque, proyectos y acciones).

http://www.davidco.com/pdfs/spanish_interview.pdf

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