La Generalitat ve "presuntas infracciones" en la clínica donde murió una joven obesa

  • Los cirujanos plásticos dicen que sólo una de las fallecidas había pasado por la cirugía estética

El departamento de Salud catalán ha hallado "presuntas infracciones de la legislación sanitaria" en la atención que la clínica CIMA de Barcelona prestó a la joven de 19 años con obesidad mórbida que falleció el pasado día 11 tras ser sometida a una operación de reducción de estómago en este centro. Ante estos indicios, la Consejería de Salud, que abrió un expediente informativo para analizar la asistencia sanitaria prestada a esta joven, ha decidido trasladar el expediente al juzgado de instrucción número 30 de Barcelona, que tiene abiertas diligencias sobre el caso, para que valore las posibles responsabilidades de la clínica.

La joven, Laura R., vecina de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), fue operada en la clínica CIMA por parte de un cirujano externo que había alquilado un quirófano del centro para llevar a cabo la intervención.

El informe de la Consejería de Salud se ha dado a conocer sólo un día después de que una mujer de 49 años muriera en la Policlínica Barcelona tras someterse a una operación para eliminar el exceso de piel y de grasa bajo el vientre.

El pasado día 25, otra mujer de 48 años murió después de que se le hiciera un bypass gástrico en la clínica Sagrada Familia, también en Barcelona, con lo que ya son tres las fallecida en las dos últimas semanas en centros de la capital catalana tras someterse a operaciones de cirugía estética y para reducir la obesidad. Precisamente, Antonio Porcuna, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora (Secpre), aclaró ayer que "sólo la última paciente" fallecida se había sometido a una operación de cirugía estética.

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