Lamela cree que su gestión en el caso del Severo Ochoa fue "impecable"

  • El ex consejero madrileño de Sanidad, que impulsó el caso de las sedaciones irregulares, afirma que "volvería a actuar igual"

El ex consejero de Sanidad de Madrid Manuel Lamela afirmó ayer que su actuación respecto al caso del Hospital Severo Ochoa fue "impecable" y que en todo momento se atuvo "a la legalidad vigente y al respeto a los profesionales, incluido el doctor Montes".

Lamela, en su primera comparecencia desde que el pasado lunes se conociera el auto de la Audiencia Provincial que ha sobreseído el caso, destacó que volvería a actuar de la misma manera, porque lo único que hizo como consejero fue remitir una denuncia a la Fiscalía a la luz de los informes de expertos que consideraban que en el hospital se producían sedaciones irregulares y una tasa de mortalidad excesiva en las Urgencias.

A su juicio, no fue la consejería quien determinó que "hubo mala praxis, sino los peritos designados por el juez", quienes, comentó, "emitieron un informe sorprendentemente más duro que el de la llamada comisión Lamela, y en el que se dice que probablemente hay una relación causa-efecto entre la sedaciones y la muerte de pacientes".

Por otro lado, aseguró que no comprende cómo alguien puede decir que es irresponsable haber sustituido al doctor Luis Montes como coordinador de las Urgencias, puesto que como consejero de Sanidad "no podía consentir que se pusiera en riesgo la vida de algún paciente".

El actual consejero de Transportes subrayó que no rectificará, puesto que se siente "orgulloso" de sus decisiones, y destacó que en al auto dictado hace unos días no se "refuta" nada de lo que él dijo, puesto que en el mismo se indica que "no ha sido posible comprobar la relación causa-efecto" entre las muertes que se produjeron y las sedaciones, al no poder "exhumarse los cadáveres". Asimismo, insistió en que no se ha producido "una sentencia", sino "un sobreseimiento provisional", con lo que el caso "podría reabrirse" si apareciesen nuevas pruebas, ha concretado.

Además, incidió en que la entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado, también remitió una denuncia a la Fiscalía por este mismo asunto, pero que, en este caso "esto debía ser progresista", ha dicho con ironía.

En cuanto a las diligencias administrativas que tomó la consejería, entre las que destaca la destitución del doctor Montes, Lamela recalcó que estuvieron "motivadas por la falta de confianza en unos servicios de Urgencias que funcionaban francamente mal", decisión que, "está avalada por una sentencia judicial firme" ante un recurso interpuesto por el médico.

En opinión del responsable de Transportes, el Hospital Severo Ochoa de Leganés funcionaba "como un cortijo" y como prueba de ello se refirió al "hecho objetivo" de que "en un buen número de casos" se produjeron sedaciones "sin el consentimiento de los familiares".

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