Nueva York ordena evacuaciones y cierra escuelas y transportes por el huracán 'Sandy'

  • Las primeras lluvias, inundaciones y fuerte oleaje llegaron a las costas de Carolina del Norte, Virginia y Maryland, donde se preparan ante una tormenta que se intensificará entre el lunes y el martes.

La ciudad y el estado de Nueva York anunciaron medidas drásticas para minimizar el posible impacto del huracán Sandy, que incluyen la evacuación de unos 375.000 habitantes de la Gran Manzana y el cierre de las escuelas y del transporte metropolitano. Tras la experiencia del huracán Irene de agosto del año pasado, que dejó inundadas y sin electricidad varias zonas del estado y la ciudad, las autoridades no quieren correr riesgos y han anunciado una serie de medidas para la zona metropolitana, con un total de 19 millones de habitantes.

La ciudad de Nueva York decretó la evacuación de algunas zonas bajas de la ciudad, con unos 375.000 habitantes, y el cierre de las escuelas este lunes. Las personas que no salgan de esas zonas "no sólo ponen en riesgo su vida, sino que ponen en peligro a los miembros de los servicios de rescate", afirmó el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, en una rueda de prensa en la que anunció las medidas. Bloomberg añadió que aquellos que rehúsen abandonar la zona no serán arrestados, pero serán unos "egoístas".

La evacuación afecta a la denominada zona A, que incluye las partes bajas de la ciudad más expuestas a las inundaciones. La llegada de Sandy coincidirá con la marea más alta con motivo de la luna llena. Cuatro de los cinco barrios de Nueva York están en islas y el quinto (Bronx) tiene una amplia zona rodeada de ríos, por lo que amplias partes de la ciudad corren el riesgo de sufrir inundaciones. Las áreas evacuadas incluyen la zona sur de Manhattan, algunas partes de la costa de Brooklyn, Queens y Bronx y casi toda la costa de Staten Island. La ciudad ha preparado una red de 72 albergues, con personal y suministros adecuados, para acoger a las personas que tengan que dejar temporalmente sus hogares y a sus animales domésticos.

Poco antes, el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció el cierre progresivo del transporte público de la Gran Manzana y sus alrededores. Cuomo ha movilizado a 1.175 militares de la Guardia Nacional de Nueva York para que puedan participar en tareas de emergencia, si es necesario. Los aeropuertos de la zona de Nueva York permanecerán abiertos, pero cientos de vuelos han sido cancelados y se espera que muchos más lo sean. Los parques públicos de la ciudad cerrarán para evitar accidentes por caída de árboles o ramas.

Las autoridades de Nueva York y Nueva Jersey han tomado una serie de medidas preventivas y han pedido a la población que se haga con una serie de suministros básicos y se preparen ante la posibilidad de cortes del fluido eléctrico y la necesidad de abandonar urgentemente sus viviendas. La empresa eléctrica ConEdison ha realizado en los últimos días tareas para evitar eventuales cortes del suministro y también ha reforzado sus equipos de urgencia para reparar daños y restaurar el servicio. Mientras, la bolsa de Nueva York (NYSE) ha anunciado que ha hecho actuaciones para asegurar el funcionamiento normal de las operaciones el lunes.

Según el Centro Nacional de Huracanes, Sandy (con vientos de 120 kilómetros por hora y que tiene ahora categoría 1 sobre un máximo de 5 en la escala de Saffir-Simpson) se dirige hacia la costa este de EEUU y, previsiblemente, se cruzará con un frente de baja presión que lo fortalecerá antes de tocar tierra el lunes por la noche en el área de Nueva Jersey o estados cercanos. El centro alertó de que Sandy puede provocar peligrosas inundaciones en la costa central del Atlántico.

La costa este de EEUU ya empieza a sentir los efectos del huracán

Las primeras lluvias, inundaciones y fuerte oleaje provocados por el huracán Sandy llegaron a las costas de Carolina del Norte, Virginia y Maryland, donde se preparan concienzudamente para enfrentarse a una tormenta que se intensificará entre el lunes y el martes. En la costa noreste estadounidense donde se ha declarado el estado de emergencia y los residentes se preparan para inundaciones y cortes de luz que podrían afectar a millones de personas y prolongarse durante días. "Estamos barajando un impacto por encima de las 50 a 60 millones de personas afectadas", indicó Louis Ucellini, responsable de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés). Nueve estados, desde Carolina del Norte hasta Massachusetts, han declarado el estado de emergencia de manera previa para iniciar la preparaciones ante la tormenta y han pedido a los residentes que acumulen agua embotellada, baterías y alimentos.

El presidente estadounidense, Barack Obama, que ha cancelado sus actos de campaña el lunes por la noche en Virginia y el martes en Colorado, visitó la Agencia Federal de Gestión de Emergencia (FEMA, por su sigla en inglés), para recibir información sobre los preparativos y la coordinación ante la llegada de la tormenta. Obama está siendo informado periódicamente sobre la ruta del huracán y sobre las labores de prevención que se llevan a cabo, que pese a todo ya han obligado a un cambio de planes a menos de diez días de las elecciones presidenciales.

La ciudad de Ocean City, en el estado de Maryland, y que ya registra inundaciones, ha anunciado la evacuación obligatoria de zonas costeras vulnerables y habilitará autobuses para aquellos que quieran acudir a refugios de manera voluntaria. Virginia tiene listos a medio millar de efectivos de la Guardia Nacional para actuar ante una situación de emergencia y si los servicios de bomberos y policía se ven desbordados, mientras que la eléctrica Pepco ha pedido refuerzos en otros estados para actuar lo antes posible ante cortes de luz.

En la ciudad de Washington ya empiezan a escasear el agua embotellada y las baterías en algunos supermercados, mientras la gente se prepara para una tormenta que podría afectar a escuelas, oficinas o sedes de gobierno. Las estimaciones de simulación por ordenador adelantan que el ojo del huracán, que tocará tierra como con categoría 1, pase a últimas horas del lunes por entre las costas de Delaware, el sur de Nueva Jersey y continúe al norte de la ciudad de Baltimore (Maryland) y se dirija al estado de Pensilvania. No obstante, el área de influencia de la tormenta será especialmente amplia y llegará con más fuerza que el huracán Irene en 2011, que dejó importantes daños materiales al noreste de Estados Unidos, especialmente en el estado de Vermont.

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