Rusia llora a las 64 víctimas del incendio en un centro comercial

  • Los investigadores señalan que la alarma del edificio, en la ciudad siberiana de Kemerovo, no se activó y las salidas de emergencias estaban bloqueadas

Policías rusos continuaban ayer con las labores de extinción del incendio originado el domingo en un centro comercial de la ciudad rusa de Kemerovo. Policías rusos continuaban ayer con las labores de extinción del incendio originado el domingo en un centro comercial de la ciudad rusa de Kemerovo.

Policías rusos continuaban ayer con las labores de extinción del incendio originado el domingo en un centro comercial de la ciudad rusa de Kemerovo. / alexander patrin / efe

Rusia está conmocionada por el voraz incendio que se declaró la tarde del domingo en un centro comercial de la ciudad de Kemerovo, en Siberia, y que ha causado al menos 64 muertos, una cifra aún provisional ante la existencia de heridos y desaparecidos.

"Continuamos las operaciones de búsqueda. Aún hay desaparecidos", dijo ayer el ministro de Situaciones de Emergencia, Vladimir Puchkov, quien se desplazó al lugar de los hechos para supervisar las tareas de rescate.

Unas 700 personas, entre bomberos y socorristas, trabajaban ayer en las labores de búsqueda de cadáveres y en la extinción -ya que el fuego se reavivó por la mañana- con riesgo para sus vidas, pues las estructuras del centro comercial quedaron muy dañadas por el incendio.

Según Puchkov, los equipos de rescate consiguieron extraer 58 cuerpos de entre los restos calcinados del centro comercial, mientras tienen localizados otros seis cadáveres que aún no pudieron evacuar. Los forenses identificaron ya a 17 de los fallecidos, de los cuáles ocho eran niños que pasaban la tarde con sus padres.

Precisamente, el incendio, cuyas causas aún no han podido ser determinadas, se declaró a media tarde del domingo, cuando el centro comercial Zimniaya Vishnia (Cereza de Invierno) se encontraba lleno de familias.

Según las primeras investigaciones, el fuego estalló en el cuarto y último piso del edificio, donde había dos salas de cine, cuyo techo se derrumbó, y un centro de juegos infantiles. En algunos vídeos grabados por testigos se pudo ver cómo algunas personas saltaban por las ventanas del centro comercial para huir de las llamas.

Entre las víctimas mortales se encuentra una pareja y su hija de cuatro años, que pasaban la tarde en el centro comercial también con el hijo mayor de 11 años. El niño, que se lanzó por una ventana en medio del espeso humo, está hospitalizado en grave estado, y según la ministra de Sanidad rusa, Veronika Skvortsova, "se ha podido localizar a las dos abuelas" para que se hagan cargo de él.

Mientras siguen las investigaciones, ya se han detectado varias irregularidades. En el edificio no se activó la alarma antiincendios y las salidas de emergencia de los cines estaban bloqueadas.

El Comité de Instrucción de Rusia anunció la detención de cuatro personas en el marco de la causa penal abierta, entre ellas el arrendatario del local donde se originó el fuego y la directora general de la sociedad fiduciaria administradora del centro comercial.

"Esto es una tristeza terrible y es una enorme pérdida, no sólo para el Kuzbass (la cuenca carbonífera donde se encuentra Kemerovo), sino para todo el país", dijo el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, en una conferencia con los viceprimeros ministros para tratar del siniestro.

Medvedev anunció que el Gobierno ha decidido asignar un millón de rublos (unos 14.000 euros) a cada una de las familias de las víctimas, lo que se suma a una cantidad similar que ofreció la administración local de Kemerovo.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, salió al paso de algunas críticas que aseguraban que a los medios oficiales rusos se les prohibió informar de la tragedia para no dar noticias negativas del país. "Esto es una soberana tontería", dijo Peskov a los periodistas, y agregó que al principio nadie era consciente de la magnitud de la tragedia.

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