Supermercados estadounidenses y británicos sufren la crisis alimentaria

  • Cadenas como Wal-Mart restringen las ventas de arroz, posiblemente por las compras realizadas por restaurantes y mercados ante el alza de los precios · Países productores bajan sus exportaciones

Aunque el alza de los precios de los alimentos están provocando disturbios en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, Occidente tampoco permanece ajena a la escalada generalizada de los productos básicos y, especialmente, del arroz.

Este motivo ha llevado a Wal-Mart, la mayor cadena de distribución estadounidense, a restringir las ventas de arroz. Los clientes de Sam's Club, propiedad de la cadena, sólo podrán comprar cuatro sacos de nueve kilos por persona, para evitar un posible desabastecimiento en el mercado. Las restricciones afectan a los tipos de arroz jasmine, basmati y blanco de grano y responde a las advertencias del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la amenaza de una crisis alimentaria internacional.

Wal-Mart señaló en un comunicado divulgado el miércoles que tiene "arroz suficiente" para los miembros de Sam's Club, pero puntualizó que había decidido limitar la venta de arroz como una medida "preventiva".

Wal-Mart se une así a la distribuidora Costco Wholesale Corporation, que anunció esta semana que la demanda de harina, arroz y algunos aceites se ha disparado y apuntó que en algunas tiendas de la cadena las ventas de arroz se han limitado a dos bolsas por día. La compañía ha asegurado que por el momento no planea imponer la restricción a nivel nacional.

Algunos medios de comunicación estadounidenses califican la medida de "insólita" y recuerdan que ni durante la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos se había restringido la venta de alimentos.

No obstante, el portavoz de la Asociación de Productores y Distribuidores de Arroz de este país, David Coia, aseguró que no hay restricciones en el suministro del producto. Según él, el aumento en la demanda podría deberse a que "restaurantes y mercados pequeños estén comprando arroz en grandes cantidades para hacerse de provisiones y evitar pagar precios más altos".

También los dueños de algunos establecimientos británicos, especialmente en los barrios de mayoría asiática, se han sumado a las restricciones a la venta de arroz anunciadas por la cadena de distribución estadounidense Wal-Mart, presente en Reino Unido a través de la cadena de supermercados Asda.

De acuerdo con la información publicada por el diario The Times en su edición online la principal compañía importadora de arroz basmati del Reino Unido, Tilda, había informado de que algunos de sus clientes habían optado por restringir el suministro a sus clientes a dos sacos de arroz por persona.

En este sentido, un representante de Tilda indicó al diario que la medida se ha adoptado principalmente en los establecimientos cash & carry, que sirven principalmente a restaurantes chinos e indios, para frenar el acaparamiento de arroz por parte de algunos clientes ante los temores desatados por la posible escasez de arroz tras los altos precios alcanzados por el producto en los mercados internacionales y las medidas de protección adoptadas por algunos de los principales países exportadores.

El precio internacional del arroz se ha incrementado un 68% en lo que va de año. El desabastecimiento de arroz ha generado protestas en países como Filipinas, Haití y Egipto.

Ayer mismo, los precios del arroz en Tailandia, el principal exportador mundial, alcanzaron un récord de 1.000 dólares (634 euros al cambio de ayer) por tonelada, un dato que se registra tras las prohibiciones temporales de exportaciones impuestas por países como la India, Vietnam y Brasil. Y existen temores de que Tailandia aplique también una medida similar.

El primer ministro de Tailandia, Samak Sundaravej, ha acusado a Naciones Unidas y al Banco Mundial de exagerar el efecto del alza de los precios internacionales del arroz en una crisis de alimentos a nivel global. En declaraciones a la BBC, Sundaravej descartó que vaya a intervenir en el mercado para controlar los precios y minimizó el impacto que el precio del arroz -que se ha duplicado en los últimos meses-, ha tenido en la dieta básica de la población de su país. "Estaba a cinco centavos el plato y ahora está a diez, así que creo que la gente puede adquirirlo", afirmó. El primer ministro tailandés aseguró que un precio alto del arroz es una buena noticia para los agricultores de su país y aconsejó a las organizaciones internacionales que fijen su atención en los precios del petróleo, no en los de los alimentos.

Los organismos internacionales coinciden en que el alto costo del petróleo, los problemas climáticos y la conversión de tierras para cultivos destinados a la producción de biocombustible, están entre las principales causas de la carestía de los alimentos.

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