Diez detenidos por matar a un empresario en Toledo en 2014

  • El grupo de delincuentes ultimaba otro asesinato Los arrestados fueron absueltos antes por el temor de los testigos a declarar

La Guardia Civil detuvo en varias localidades de Madrid y Toledo a 10 personas de una trama sospechosa del secuestro y asesinato de un empresario en Illescas (Toledo) en mayo de 2014. El cabecilla de este grupo es Óscar del Pino y está vinculado a Ultra Sur, el histórico grupo radical de hinchas del Real Madrid -actualmente sin presencia en el estadio-, según informaron a Europa Press fuentes de la investigación.

Los 10 arrestados son españoles y cuatro de ellos tuvieron implicación directa en el secuestro y asesinato en 2014 de José Luis Vázquez Escarpa, de 50 años de edad, empresario del sector de la recuperación de metales. Las detenciones tuvieron lugar en las localidades madrileñas de Parla y Fuenlabrada, además de en Illescas. Los arrestados ultimaban el secuestro y asesinato de otro empresario, en esta ocasión uno de la zona sur de Madrid. En esta ocasión planeaban descuartizarle. La trama realizaba un seguimiento a sus víctimas potenciales y seleccionaba a aquéllas de las que tenía constancia que posesían dinero en metálico y todo se producía muy rápido, con las víctimas recluidas en furgonetas o en casas de campo del norte de Madrid. Las fuentes tienen certeza de que perpetraron más secuestros.

Los detenidos forman parte de un grupo muy conocido en el mundo de la delincuencia. Actuaban a cara descubierta y salieron absueltos de numerosos procedimientos judiciales por el temor de los testigos a declarar contra ellos, han relatado a Europa Press responsables de la investigación.

En el caso de Vázquez Escarpa, el secuestro tuvo lugar el 7 de mayo de 2014 en el polígono industrial San Gil de Illescas, lugar donde la víctima fue raptada, previa simulación de una cita por motivos laborales. El secuestro tuvo lugar en la calle Cadmio, nombre con el que ha sido bautizada esta operación. Los captores obtuvieron de la familia un botín de 80.000 euros en concepto de rescate, si bien, en lugar de liberar a la víctima, acabaron con su vida tal y como habían planificado con antelación. La familia denunció los hechos a la Guardia Civil.

La investigación demostró que los detenidos suman varios delitos previos contra la salud pública, tenencia ilícita de armas, extorsión, amenazas y pertenencia a organización criminal.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios