Los expertos en tabaquismo reclaman al Gobierno una legislación más dura

  • El Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo denuncia que la autorregulación en el sector hostelero no funciona · Los especialistas piden que el Estado pague las terapias de deshabituación

El Ministerio de Sanidad otorga un sobresaliente a los espacios de trabajo y transportes públicos, y un aprobado justo a los bares y restaurantes respecto a la aplicación de la Ley del Tabaco que, en su segundo cumpleaños, sigue sin aplicarse por igual en todas las comunidades autónomas. "La ley, además de haber contribuido a disminuir el consumo de tabaco, ha conseguido que hayamos ganado espacios sin humo en lugares de trabajo, transporte público y edificios de carácter público", según explica el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos. Sin embargo, los expertos no son tan complacientes. Para el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), del que forman parte más de 40 asociaciones científicas y profesionales del sector sanitario implicadas en la lucha contra la nicotina en España, es necesario una nueva ley contra el tabaquismo.

"La ley [actual] ha funcionado en los centros de trabajo porque era muy clara: no se puede fumar en este recinto. Por eso pedimos que todos los lugares públicos sean espacios sin humo", señala el portavoz del Comité, Rodrigo Córdoba, quien opina que "no es coherente que en unos lugares se permita y en otros no, porque eso genera un incumplimiento generalizado de la ley". En este sentido asegura que, aunque la nueva norma "ha tenido muchos logros importantes, la percepción de esos logros ha quedado ensombrecida entre la población por el escaso cumplimiento en sectores de mucha visibilidad, como la hostelería". "Hubo una cierta ingenuidad colectiva pensando que casi la mayoría de los establecimientos pequeños se declararían sin humo, y si no hay una regulación que obligue, se ha demostrado que la autorregulación no funciona en la hostelería", añade.

Por eso, desde el Comité se plantea "que no merece la pena seguir insistiendo en que se cumpla ley, sino hacer una ley nueva, porque con ésta nos metemos en un debate jurídico de recursos que no conduce a ninguna parte".

Aprovechando la nueva regulación, propone que se incluya la financiación de los tratamientos para dejar de fumar y que se cree una "red sanitaria más potente", con profesionales dedicados a las patologías derivadas del consumo de tabaco. Además, desde este organismo se apuesta por subir el precio del tabaco, ya que explica que "el esfuerzo económico que tiene que hacer un adolescente para adquirirlo es igual que hace diez años".

Por ahora, las acciones del Gobierno en este sentido van encaminadas a pedir a las comunidades esfuerzos adicionales en las inspecciones. En cuanto a las ventas del tabaco, el Ministerio de Sanidad no las considera un indicador directo del nivel de tabaquismo, ya que una parte de ellas son para consumo en el extranjero.

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