La fuerza de la naturaleza mantiene a Asia en vilo

  • Un helicóptero estrellado contra las rocas en tareas de salvamento y miles de personas durmiendo a la intemperie por temor a nuevos temblores simbolizan la extrema situación meteorológica en China, Taiwán, India y Japón.

La naturaleza en Asia no da un respiro: millones de personas en China, Taiwan y Japón sufren las consecuencias de las inundaciones provocadas por dos tifones destructivos, que han causado la muerte a decenas de personas. Y durante la madrugada se volvieron a escuchar alarmantes noticias de dos fuertes terremotos en India y Japón, que no han tenido consecuencias letales.

Sin embargo miles de indios pasan la noche a la intemperie por temor a las réplicas. Numerosas casas han resultado dañadas, según las informaciones locales, y en Japón, uno de los países más amenazados del planeta por los terremotos, más de un centenar de personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad.

En China y Taiwan los corrimientos de tierra registrados tras las intensas precipitaciones han enterrado a numerosas personas y han destruido casas. Se han visto escenas dramáticas, como la ocurrida en la provincia taiwanesa de Pingtung.

Allí un helicóptero de rescate se estrelló contra una pared de roca y se precipitó a la cuenca de un río cuando intentaba salvar a los supervivientes de los corrimientos de tierra y de las inundaciones de las aldeas que habían quedado aisladas. Murieron las tres personas que iban en el aparato, según la Fuerza Aérea.

Los equipos de rescate buscan de forma incansable este martes a los cerca de 2.000 aldeanos que han quedado aislados. Se teme que un millar de personas han quedado atrapadas en vida bajo las masas de tierra y lodo desprendidas.

"Espero que todavía continúen con vida y que pronto estén aquí", dijo la anciana Liu Yin hsiao, que fue evacuada junto con otros supervivientes a un gimnasio de Cishan y desconoce la suerte de sus dos hermanos, informó la agencia de noticias japonesa Kyodo desde el lugar.

El pueblo de sus hermanos quedó sepultado por un corrimiento de tierra tras las fuertes lluvias, que registraron un nivel récord. "Escuché tres veces un estruendo tan fuerte como una bomba atómica", relató el desprendimiento de tierra en su pueblo a la agencia un agricultor que cultiva kiwis desde Hsiao Lin.

Hasta ahora el tifón Marakot en Taiwan, que provocó las inundaciones más graves en 50 años, ha causado la muerte de al menos 50 personas. Y se teme que la cifra aumente.

En la provincia Zhejiang, en el este de China, una ladera se desprendió y destruyó siete edificios de viviendas, según informó la agencia oficial de noticias china Xinhua.

Algunas personas fueron rescatadas vivas, pero nadie sabe cuántas quedaron sepultadas. Los medios chinos indican que cerca de nueve millones de personas se han visto afectadas por las consecuencias del destructivo tifón. Al menos 38 personas murieron.

En el oeste de Japón la cifra de las víctimas mortales como consecuencia del tifón Etau asciende a 14, mientras que 17 siguen desaparecidas. En la localidad de Sayacho, donde se han registrado precipitaciones récord, la policía descubrió hoy el cadáver de una mujer en un canal. Tan sólo en esta población hay 14 desaparecidos.

Además 4.600 viviendas de Sayacho tuvieron cortado el suministro del agua y cerca de 1.100 personas buscaron la protección de las instalaciones públicas. Entretanto, el noveno tifón de la temporada atraviesa la isla más importante de Japón, Honsu, con vientos que alcanzan los 126 kilómetros por hora en dirección este.

El terremoto de este martes en Japón, que tuvo una intensidad de 6,5 grados en la escala Richter, despertó el temor de un gran terremoto que se espera en la región central de Tokai.

A consecuencia de los temblores de tierra, se suspendió la actividad en las centrales nucleares ubicadas cerca de la capital, Tokio, en la provincia central de Shizuoka. Parte de la autopista quedó rota y en varias zonas se produjeron averías en las tuberías del agua. Más de 9.500 viviendas se quedaron sin electricidad.

En el terremoto de India, que tuvo una magnitud de 7,6 grados, dañó numerosas viviendas. El epicentro se localizó a 250 kilómetros al norte de Port Blair, la capital de las islas Andamán y Nicobar, en el océano Índico. La alerta de tsunami se levantó horas después del temblor.

A fines de 2004, un fuerte maremoto desencadenó un violento oleje en India que costó la vida a más de 12.000 personas, cerca de una cuarta parte de ellas eran de las Andamán y Nicobar.

Los expertos señalan que no hay ninguna relación directa entre el terremoto de Japón y el registrado en las islas indias.

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