Un hombre muere en Murcia tras quemarse a lo bonzo frente a un centro social

  • La víctima, que sufrió quemaduras en el 95% de su cuerpo, recibía ayudas de subsistencia de Cáritas y del Ayuntamiento

Un hombre de 42 años murió ayer en Murcia tras quemarse a lo bonzo frente a un centro municipal de servicios sociales al que solía acudir para tramitar las ayudas de subsistencia que le había concedido el Ayuntamiento.

El fallecido, José Francisco I., vivía en las inmediaciones de la avenida Antonete Gálvez de Murcia, donde pasadas las nueve de la mañana de ayer se roció con gasolina y se prendió fuego después de haberle comentado a un conocido, que se interesó por su situación al tropezarse ambos por la calle, que "unos nacen con estrella y otros estrellados".

Según el testimonio de este hombre, el fallecido le explicó que había cerrado el bar que regentaba en La Paz, un barrio humilde de Murcia donde residía, porque el negocio "no iba bien". Este mismo testigo, Ramón Fernández, comentó que cuando lo encontró llevaba consigo una garrafa, a la que en ningún momento dio importancia.

José Francisco I. fue auxiliado por algunos testigos que presenciaron los hechos, que sofocaron el fuego con una chaqueta y un extintor, y entró en parada cardiaca durante su trayecto en ambulancia al hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, donde falleció tras haber ingresado en estado "muy grave" en la UCI con quemaduras en la práctica totalidad de su cuerpo.

Según un comunicado del ayuntamiento, este hombre recibía asistencia de Cáritas y una ayuda de subsistencia básica municipal, y estaba a la espera de que se le aprobase la renta básica de reinserción.

La solicitud de esta renta había sido enviada por los servicios asistenciales municipales a la comunidad autónoma en septiembre pasado por la asistente social de zona, si bien desde la administración regional declinaron hacer comentarios sobre este expediente.

Además del testimonio del conocido de la víctima, otros testigos de los hechos, como Francisca Lázaro, comentaron que el hombre estaba sentado en un banco de madera cuando se echó el combustible encima, y que, al prender, se puso en pie y se tiró al suelo.

Se da la circunstancia de que a primera hora de la mañana una persona, que aún no ha sido identificada, dejó una nota en un comercio del barrio de La Paz en la que explicaba los motivos del suicidio que iba a cometer, si bien su contenido no ha trascendido y se desconoce si está relacionada con lo ocurrido, hecho que está siendo investigado por la Policía.

Según fuentes municipales, la víctima recibía ayudas sociales y recientemente habían fallecido su padre y su madre. Desde el consistorio se había intervenido también para que pudiera acudir a un comedor social de la organización benéfica Jesús Abandonado.

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