El periodismo español no es fiable

  • Un estudio de la Fundación Telefónica asegura que el periodismo, impreso y digital, en España depende de las instituciones, es obra de periodistas que dependen de los intereses de sus empresas y está centrado en políticos varones.

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"Si la gente tiende a confiar cada vez menos en el periodismo" es porque "se ha extendido la convicción (y la prueba)" de que "no está respondiendo a la prioridad del interés público y de la búsqueda de la veracidad", dice el primer párrafo del estudio citado.

‘El periodismo en la era de internet. Claves para entender la situación actual de la información en España’ está publicado por la Fundación Telefónica y realizado por un equipo de investigación de la Universidad Carlos III de Madrid.

El estudio, que compara prensa escrita con prensa digital y no se ocupa de medios audiovisuales, señala que los periodistas se han hecho "felizmente dependientes".

Los son tanto de la presión de sus empresas, movidas por intereses político-financieros, como de un aluvión de creadores de información (instituciones, agencias de marketing...) y muchas veces son meros "clasificadores" del aluvión de información que les llega.

Así, la agenda de información está en manos de estos productores de noticias, lo que está relacionado con que cada vez se cite menos a las fuentes (esto es "moneda corriente", dice el libro) y cada vez se trabaje menos con fuentes propias, algo que se agrava en la red.

En este sentido el libro detalla que los periodistas han perdido la iniciativa: la información propia, resultante de la investigación de los medios, corresponde a entre un 10 y un 20% en la prensa escrita.

En el caso de los medios digitales, la práctica totalidad de la información es originada por agencias de noticias, dice el estudio.

De este modo, la valoración es "el toque distintivo", pero valoración más atenida a la opinión que a la interpretación, lo que está vinculado así mismo con la politización de los temas, politización que convierte al político, el hombre (que no la mujer), en protagonista.

Este perfil, el de político varón, corresponde no sólo al protagonista de la historia que se cuenta, sino también a la fuente a la que se acude, detalla el libro.

En cuanto a los temas tratados, el predominio de la política se traduce en que ocupa el 27% del espacio en los medios no digitales y el 25% en los propios de la red, algo que no sucede en la prensa gratuita, mucho menos "politizada".

"Si a ello se añade el hecho de que lo político ha empezado a confundirse con lo partidista", dice el libro, entonces "lo político, confundido desde el empobrecimiento conceptual que supone su asimilación a la dialéctica electoralista, es el foco de atención por excelencia".

En referencia a los medios digitales, el libro destaca que uno de los elementos distintivos de la red es su capacidad hipertextual (la posibilidad de enlazar unos textos o imágenes con otros), la convergencia multimedia y la interactividad (que el usuario participe).

Sin embargo, el informe demuestra "una insuficiente incorporación de enlaces de las noticias de portada en los medios digitales. Por tanto, no se ha producido una mayor contextualización de la información" a pesar de que lo permite alguna de las herramientas citadas.

Mientras la agenda de los medios digitales es la misma que la de los otros, éstos aportan gráficos, enlaces y actualización como "único valor añadido", dice el libro.

"Puede decirse que ya prácticamente el único periodismo digno de tal nombre (búsqueda real de información actual, de interés público, sujeta a la necesidad de prueba y al aval de las fuentes) se ha recluido en las agencias de noticias", dice también el libro.

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