Los pilotos lamentan la falta de medios para evitar la tragedia del JK5022

  • Aseguran que las causas que provocaron el accidente de Spanair ya se conocían y que, aun así, no se puso remedio · El aeropuerto modificó sus protocolos de emergencia tras analizar la actuación en el desastre

El vocal del Colegio Oficial de Pilotos (Copac), Eduardo Gavilán, lamentó ayer que las causas que provocaron el accidente del vuelo JK5022 de Spanair en el que murieron 154 personas fueran las mismas que causaron otros, como el ocurrido en Detroit (EEUU) en 1987, y durante todo este tiempo "no se pusieran las herramientas necesarias" para modificar el sistema y evitar nuevos accidentes de características similares.

Gavilán, que recordó que este informe es provisional, insistió en que el nuevo informe de la Comisión no aporta "nada nuevo" y recordó que los pilotos del avión estaban convencidos, tal y como se desprende del mismo, de que los flaps estaban en una posición correcta para realizar la maniobra de despegue y que el sistema que les debía haber avisado de que no era así "no funcionó". Por ello, Gavilán abogó por trabajar para mejorar aquellos aspectos técnicos que ayudan a prevenir accidentes, ya que los siniestros aéreos no son provocados por una sola causa sino por una concatenación de diversos fallos.

"Si queremos que los informes técnicos, que son los que sirven para que no se produzcan nuevos accidentes en el futuro, funcionen, hay que dejar trabajar a los expertos de manera correcta y sin que se produzcan interferencias entre la investigación técnica y la judicial", apuntó Gavilán. En esta línea, recordó que ambas investigaciones deben ser "distintas y distantes", ya que mientras el proceso judicial se centra en la búsqueda de responsabilidades, la técnica se centra exclusivamente en prevenir nuevos accidentes.

Gavilán consideró que el estatuto vigente de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) debe modificarse para que ésta sea responsable de la custodia de las pruebas de un accidente y disponer de ellas "con plena autonomía". Además, opinó que este organismo no debería depender del Ministerio de Fomento, sino del propio Parlamento. El vocal del órgano colegial denunció que actualmente el juez que dirige la investigación judicial es quien tiene soberanía sobre pruebas que son fundamentales para la investigación técnica, tal y como apunta el propio informe. Así, lamentó que la Comisión "esté parada", ya que el juez considera que al manipular dicho dispositivo para realizar las pruebas necesarias sobre la pieza, dicha prueba podría ser modificada.

Por otro lado, el aeropuerto de Barajas ha modificado y mejorado algunos de sus protocolos de seguridad después de analizar el plan de emergencia aplicado tras el accidente el pasado 20 de agosto. Así lo ha manifestado al cumplirse un año del siniestro el director adjunto del aeropuerto madrileño, José Sanz Dodero, quien detalló que se ha instalado un único teléfono interno de comunicación de emergencias, el 66112, y anunció que se va a remodelar la sala de crisis.

"Fundamentalmente lo que se está haciendo es revisar los procedimientos para ver si se pueden incluir nuevos medios para que todo funcione mejor", señaló Sanz Dodero. Se estudia la instalación de GPS, con los planos de la plataforma y pistas del aeropuerto, en los coches de bomberos, del SAMUR y de emergencias de la Comunidad de Madrid para que les sea más fácil llegar al destino.

Sobre la reestructuración de la sala de crisis, desde la que se supervisa la seguridad del aeropuerto y se coordina una situación de emergencia, José Sanz anunció que "ya ha salido el expediente para su reforma y las obras se iniciarán en breve". El director adjunto de Barajas reconoce que en determinadas situaciones de emergencia esa sala "es muy difícil de manejar porque hay demasiada gente. Es necesario separar a los distintos grupos de trabajo para que tengan intimidad suficiente para hacer su labor".

Detalló que la tarde del 20 de agosto de 2008, "los responsables de los ministerios de Interior, Fomento y todos los que intervenían en la emergencia tenían que tomar decisiones y hubieran necesitado algunas zonas con mayores fuentes de información y más separados del resto". Al cumplirse un año del siniestro, Sanz Dodero reconoció que el equipo directivo del aeropuerto está viviendo momentos muy dolorosos. "Hemos vivido experiencias muy malas: atentados o el cierre de una compañía aérea, pero lo que más huella nos ha dejado ha sido el accidente de este avión. Ha afectado a muchas personas y hemos tenido que vivir de cerca la desgracia de los familiares", concluyó.

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