Un técnico de Spanair afirma que vio encendidas "dos luces rojas" que debían estar apagadas

  • Familiares de las víctimas del accidente crean una asociación y exigen que se aclaren las causas

El trabajador que repostó el avión de Spanair, después de que abortase el primer intento de despegue, aseguró ayer ante el juez que vio encendidas "dos luces rojas" situadas en la parte inferior y superior del aparato que "tienen que estar apagadas durante el suministro de combustible".

Así lo manifestó Guillermo C. L., después de testificar ante el juez, Juan Javier Pérez, que también tomó declaración a otros cuatro testigos, entre ellos un piloto de Iberia que presenció el accidente ocurrido el pasado 20 de agosto.

El testigo subrayó que "desde el momento en que el avión tiene el visto bueno para volar y arranca los motores, esas luces tienen que estar encendidas, salvo mientras reposta", y añadió: "En teoría no puede haber ningún sistema conectado mientras repostamos".

"Esas luces también son lo último que el avión tiene que apagar cuando llega a tierra", aseveró el testigo, que distinguió dichas luces de "las de las alas, que son blancas, muy intensas y sí deben estar encendidas sólo en modo vuelo". El testigo relató que el copiloto del avión siniestrado, Francisco Xavier Mulet, permaneció con él a los pies del aparato mientras repostaba y que no comentaron "nada" respecto a las luces, aunque el copiloto "pudo verlas". "En lugar de indicarme la cantidad de combustible necesario, él me dijo directamente cuándo parar el suministro", explicó el testigo, que subrayó que no percibió "nada anormal" en el comportamiento de los pilotos.

Por otro lado, la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022, presentada ayer, exige el total esclarecimiento de las causas del accidente y que se depuren responsabilidades una vez que concluya la investigación judicial en marcha.

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