Ocho años de trabajos forzados para los franceses detenidos en Chad

  • Los condenados pertenecen a la organización El Arca de Zoé, que el 25 de octubre pasado intentó llevarse desde la localidad chadiana de Abéché a 103 niños, supuestos huérfanos de la región sudanesa de Darfur, con vistas a su adopción en Francia.

Los seis franceses que están detenidos en el Chad desde octubre pasado han sido condenados a ocho años de trabajos forzados por el delito de rapto de menores.

El juicio comenzó el pasado 21 de diciembre y, según la sentencia anunciada hoy, la pena de ocho años de trabajos forzados fue aplicada al presidente de la ONG, Eric le Breteau, y a los otros cinco integrantes de la asociación.

La sentencia también indica que deberán pagar un total de 4.120 millones de francos cfa (unos 8 millones de dólares) en compensación por los daños causados a los 103 niños.

Junto a los franceses estaban procesados tres chadianos y un sudanés por colaborar con la operación para el traslado de los menores.

El tribunal de Yamena que llevó el caso consideró circunstancias atenuantes en estos cuatro casos. El sudanés y uno de los chadianos fueron condenados a cuatro años de prisión, y los otros dos chadianos quedaron en libertad sin cargos.

Inicialmente también fueron apresados tres periodistas franceses y los siete tripulantes españoles del avión chárter que se iba a utilizar en la operación, pero todos ellos fueron puestos en libertad días después de su detención.

Durante el juicio, la defensa de los franceses sostuvo que la Fiscalía no presentó suficientes pruebas, y pidió su puesta en libertad.

Breteau, ante el tribunal de Yamena que lo juzgó, dijo al comienzo de la vista judicial que su acción era una "legítima misión humanitaria para salvar huérfanos de guerra". "Nuestra asociación actuó por motivos puramente humanitarios y en conformidad con la declaración universal de los derechos del hombre y la Convención de Ginebra de 1959", se justificó Breteau.

Tras el arresto de Breteau y sus compañeros, funcionarios chadianos y de la ONU informaron de que la mayoría de los 103 niños no eran huérfanos ya que tenían, al menos, a uno de los padres vivos y que no eran originarios de Darfur, sino de la región chadiana cercana a la frontera con Sudán.

Francia ha pedido que los seis franceses cumplan la pena en su país de origen, pero ni las autoridades judiciales ni el Gobierno chadianos se han pronunciado al respecto.

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