La AIE llama a una "revolución" tecnológica mundial

  • Debido a la escasez de energía a nivel mundial, los exiguos recursos naturales y el aumento de las emisiones de CO2, la Agencia Internacional de Energía (AIE) insta a una "revolución" tecnológica global.

Sería necesario el empleo de nuevas fuentes de energía renovable, de la energía nuclear y el almacenamiento del CO2, según un informe de la AIE presentado en Tokio sobre "Las perspectivas de la tecnología energética". Una revolución en la tecnología energética es "necesaria y alcanzable", dijo el director ejecutivo de la AIE, Nobuo Tanaka, en la presentación del documento.

Con las 643 páginas del amplio informe realizado a petición del grupo de los siete países más industrializados más Rusia (G8), la AIE, con sede en París, muestra cómo se puede alcanzar el crecimiento económico sobre la base de tecnologías energéticas limpias. El G8 está considerando reducir a la mitad las emisiones de CO2 antes de 2050. "Tenemos que actuar ya", exigió Tanaka.

Si los gobiernos en todo el mundo siguen haciendo como hasta ahora, las emisiones de CO2 aumentarían antes de 2050 en un 130 por ciento y la demanda de petróleo en un 70 por ciento. Este incremento de la demanda de petróleo equivaldría a cinco veces el volumen de extracción de petróleo de Arabia Saudí, dijo Tanaka.

La producción de electricidad, según el informe, es culpable del 44 por ciento de todas las emisiones mundiales. Mantener la emisión de CO2 antes de 2050 al nivel de hoy no es suficiente, advierte.

El informe de la AIE muestra el camino adecuado para reducir las emisiones en un 50 por ciento por debajo del nivel actual. Los costes en caso de existir un buen avance tecnológico serían de 200 dólares por tonelada de CO2, y de 500 dólares si los avances son más limitados. Entre 2010 y 2050 son necesarias inversiones adicionales de unos 45 billones de dólares para el necesario desarrollo tecnológico, según el informe.

Para liberar el sectór energético del dióxido de carbono se debería equipar durante ese período como promedio 35 centrales térmicas a carbón y 20 a gas por año con la tecnología CCS (siglas en inglés para la Captura y Almacenamiento del Carbono). Por el procedimiento CCS se aísla el dióxido de carbono y se almacena bajo tierra.

Además, se deberían construir 32 nuevas centrales nucleares, 17.500 molinos eólicos de gran tamaño y 215 millones de metros cuadrados en paneles solares, continúa el informe. Aparte deberían entrar en circulación cerca de 1.000 millones de automóviles con motores eléctricos o de hidrógeno.

Para que esto sea posible son necesarias medidas políticas urgentes en el sector energético de una magnitud nunca antes vista, subraya el documento. Este fin de semana se reúnen los ministros de Energía del G8 en la localidad japonesa de Aomoro.

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