12 velas por el número 6

  • La Sexta inició sus emisiones el 27 de marzo de 2006, con licencia analógica

  • En 2012 se fusionó con Antena 3

Fue la cadena que consiguió una licencia analógica con el gobierno de Rodríguez Zapatero cuando estaba trazado el camino de la TDT. Pese a las quejas de la oposición, la propuesta salió adelante en 2005 junto a la autorización del canal en abierto de Prisa, Cuatro, que vino a relevar a Canal +. Al poco llegaría la crisis y las dos cadenas de la órbita gubernamental, con una TVE resaneada hacia un pluralismo sincero, acabarían siendo adquiridas por las dos grandes privadas y tras dejar mercado libre la cadena pública.

La Sexta cumple hoy 12 años. El 27 de marzo de 2006 su señal analógica apenas llegaba a las grandes urbes, aunque pudo verse por el flamante espectro digital donde ya funcionaban Neox, Nova, CNN+, Clan o Telecinco Estrellas. La nueva empresa, constituida aprisa, la fundaba el Grupo Audiovisual de Medios de Producción (GAMP), fajado económicamente por la mexicana Televisa, con un 40% de acciones, y conducido por las productoras Globomedia (Emilio Aragón sería su primer presidente) y Mediapro, enfrentada entonces con Prisa por los derechos del fútbol y dirigida por dos bastiones del independentismo radical, Jaume Roures y Tatxo Benet. También figuraban como accionistas otras productoras que habían aprovechado los años de más bonanza de la televisión en abierto: El Terrat (Andreu Buenafuente), Bainet (Karlos Arguiñano) y Drive (José Manuel Lorenzo, ex director de Canal +).

Fútbol, mucho entretenimiento y apenas unas notas informativas marcaban una parrilla que fue sintonizada por el Mundial de Alemania de aquel año, donde el público descubrió a Andrés Montes, el del "tiki taka". Una primera parrilla llena de concursos y programas de humor cuyo único superviviente es El intermedio con Wyoming, que vio un 0,2% de la audiencia en su primera noche. Su primer éxito fue Sé lo que hicisteis. Los informativos, conducidos por mujeres, con una línea editorial muy marcada tuvieron una primera etapa de indiferencia.

La Sexta, mamífero en tiempos de dinosaurios televisivos, venían a decir sus gestores de una cadena que apenas tenía 80 profesionales en plantilla, se empantanó en los derechos futbolísticos que le obligaban a desembolsar unos 2 millones de euros por noche. No llegó a cotizar en Bolsa. El modelo de negocio se resquebrajó con una audiencia que no terminó de romper y un mercado publicitario rebanado. En vísperas navideñas de 2011 Antena 3 cristalizaba la compra del grupo y, tras autorización bursátil, en octubre de 2012 iniciaba la nueva gestión bajo el nombre de Atresmedia. El Grupo Planeta mantenía la línea editorial (el ex director, García Ferreras, había empezado a despuntar desde La Sexta 2) y al cabo de seis años, la mitad de su existencia, se confirma que fue una fusión acertada en lo empresarial y periodístico.

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