Juan del Álamo, de la escuela de Salamanca, fue el triunfador en Jerez

  • Encierro con interés y buen juego de Lagunajanda en la novillada sin caballos prólogo del abono

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Novillada de escuelas taurinas, interesante aunque larga y con buenos pasajes pese a que los alumnos emborronaron las cuartillas con la espada, nota negativa que se eterniza la lidia e impacienta al respetable.

Lagunajanada envió una novillada con interés, de buen juego aunque variado con el baldón del manso y huidizo tercero, pero con la boyantía de erales como el segundo, muy noble y otros con motor y temperamento, como el cuarto de la suelta, con genio y gas y que se crecía en la pelea.

En suma, un verdadero y serio examen para los alumnos. Abrió plaza Ángel Puerta, de la Escuela de Jerez que cuajó sus mejores momentos acoplándose con la mano derecha. De la Escuela de Madrid vino, como siempre, un alumno muy destacado como Gómez del Pilar, a quien se le vio muy en primero de la clase, cuajando una gran actuación que estropeó al matar.

José Miguel Valiente, de la Escuela de Albacete, con muy buen concepto y tesón, le puso mucho empeño a un manso rajado que rehuía la pelea y merece el reconocimiento a su labor.

Fran Gómez, de Cádiz y alumno de la Escuela de Jerez, se las vio con un novillo con mucho motor y temperamento, un ejercicio difícil de resolver pero puso mucho empuje siendo aplaudido durante una labor que, también, malogró en la suerte suprema.

González Rique, también de la escuela de Jerez, con decisión y muy medido, se estrelló a la hora de matar. Cerró plaza Juan del Álamo, de la Escuela de Salamanca, que paró a porta gayola y, con valor, ganas y mucha firmeza gustó al natural y cortó dos orejas tras matar a la primera.

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