"Queremos reagrupar a aficionados independientes que velen por la Fiesta"

  • La asociación que aglutina a un grupo de abonados de la Maestranza sevillana quiere impulsar nuevas acciones y conseguir más integrantes para participar activamente en distintos frentes taurinos

La Unión de Abonados de Sevilla ha celebrado recientemente una Asamblea en la que ha salido como presidente Diego Martínez, quien ingresó en el año 2004 tras abandonar su cargo como delegado gubernativo en la Maestranza. La entidad comienza una nueva singladura en la que quiere a toda costa impulsar el asociacionismo entre el nutrido grupo de abonados a la Maestranza y aficionados.

-Diego, ¿cuales son las metas de la Unión de Abonados en esta nueva etapa?

-Queremos intentar reagrupar a un grupo importante de aficionados independentes que se comprometa a velar por la Fiesta y a que la Maestranza suba peldaños. Estamos refundando la Unión. A base del boca a boca se está agregando más gente. En la última Asamblea, Benito Saldaña presentó la dimisión y se está formando una nueva directiva. Queremos trabajar en tres sentidos: conseguir transmitir la importancia del aficionado en la Fiesta; que el toro sea íntegro en todos los sentidos y mantener una relación más fluida con la Administración, para que la Autoridad sea el defensor auténtico del aficionado y se le tenga en cuenta en los distintos ámbitos. En este caso queremos pedir varias cosas a la Junta, que es a quien corresponde. Entre ellas, el asunto de las entradas, que es opaco, con una reventa escandalosa que se produce durante todos los años y que hay que intentar arreglar de alguna manera. Todo lo haremos poco a poco, con pasos cortos, como los costaleros. El abonado y el aficionado sólo se mueve a nivel individual. En Sevilla, no hay una cohesión. Si conseguimos esa unión, tendremos más fuerza. En la plaza se ha llegado a un extremo en el que se dan dos orejas con estocadas bajas y descabellos y el aficionado no se manifiesta. Hay que elevar el nivel de la Maestranza. El primer paso que hemos dado tras la Asamblea es la creación de la página Uta-Sevilla.org, donde hacemos crónicas diarias de la Feria de Abril.

-Vayamos por partes. ¿Qué visión tienen y quieren dar de sus asociados?

-Queremos aficionados independientes, sin relación con ninguno de los estamentos taurinos. En la revista que ustedes sacaron el Domingo de Resurrección, el maestro Pepe Luis Vázquez daba en la clave del asunto. Decía que hoy en día hay más público que aficionados. Y es que al aficionao lo están echando. Hay que recuperar la importancia que tuvo. Por eso no nos vale como asociado la persona que únicamente valora y critica las cosas tomando un café en la barra de un bar o que son simplemente partidarios de toreros o acuden a la plaza como acto social. Ahora el aficionado está en minoría y debemos agruparnos.

-¿Cuáles son sus pretensiones en el tema del toro?

-El toro ha ido cuesta abajo. Arrastramos el toro parado, que surgió a partir de la época de El Cordobés, un toro comercial que deja colocarse al torero y que embiste a base de cirarlo repetidamente, del zapatillazo. Ese es un toro que nos han impuesto en el 90% de las corridas y que aburre. No ves el riesgo en la plaza. No queremos que pase nada, pero falta emoción. Suscribo lo que decía Pepe Pepe Luis en el cuadernillo. Ahí hablaba del aficionado y del toro. Uno porque falta y otro con muchos kilos, pero sin emoción. Todos los años sucede lo mismo. Después de las corridas como la de Victorino, vienen las otras para las figuras que son un calco. Un toro que, tras los lances de recibo, se para, con un tercio de varas que es una pantomima, no existe. La mayoría de las varas, simuladas. Ese toro no está íntegro. Y no me refiero al afeitado, sino a su falta de casta para que aguante la lidia. El toro de carreta no emociona.

-En cuanto a su relación con la Administración, ¿qué pasos han dado?

-Queremos entrar en contacto con el delegado de Gobierno para el tema de la reventa. Se puede hacer algo más de lo que se hace. Otra cosa que nos preocupa es el tema del adelanto del dinero con el que pagamos nuestros abonos. La empresa debería tener cierta sensibilidad. Somos una masa que adelanta un dinero a cambio de nada. Otras empresas, por ejemplo en cualquier empresa, si contratas con antelación te hacen descuento. En la Maestranza más de la mitad de la plaza está abonada. Desde la primera corrida, el Domingo de Resurrección hasta la última, en octubre, ¿dónde está ese dinero? ¿Ese dinero está en una cuenta, está rindiendo, qué está pasando con ese dinero? En San Miguel suele haber bajas de toreros y ganaderías. Te devuelven el dinero si quieres ¿Y los intereses que ha generado ese dinero? Lo mismo son dos euros y medio. No los quiero. Pero lo mismo si se suma el dinero de todos se puede dar una novillada gratis para los aficionados. Lo que quiero decir es que tenemos derecho a saber qué pasa con eso. Y la Junta, como garante, debe defender al abonado.

-¿Qué otros temas preocupan a la Unión de abonados?

-Queremos hablar con la empresa para las inquietudes de los tres grandes temas que le cité al principio y para otros puntuales como la incomodidad de la plaza, el que se tenga en cuenta la opinión del aficionado independente a la hora de los carteles y que no se queden fuera algunos ganaderos, como ha sucedido este año con Núñez del Cuvillo, que echó una buena corrida, y la dejan fuera del abono porque ha pedido más dinero y tengamos hasta tres corridas de Juan Pedro Domecq y dos de Zalduendo, sin que triunfaran el año pasado. Tenemos que intentar conseguir que la voz del aficionado se escuche, como sucede en Francia, donde tienen una gran importancia. La ganadería que fracasa o que sea sospechosa de fraude no vuelven a contratarla al año siguiente. Allí, claro, las plazas de toros son en su mayoría de titularidad pública. La plaza de la Maestranza no es el caso. Pero tenemos que trabajar mucho y que se nos escuche.

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