Tener el orgullo de ser aficionado a los toros

  • Belén Plaza pregona el toreo jerezano reivindicando los valores y principios de la tauromaquia como una escuela para la vida

La periodista madrileña Belén Plaza fue la encargada de pronunciar el pregón de la Feria Taurina del Caballo de Jerez, un cometido que cumplió reivindicando el orgullo de ser aficionado a los toros, sin complejos, y poniendo en valor los principios que rigen la lidia como esenciales para afrontar las dificultades de lo cotidiano, defendiendo que la manera de afrontar las adversidades del ruedo son una verdadera escuela para la vida.

La pregonera tuvo un presentador y un ejemplo muy especial, el matador de toros Juan José Padilla, quien poco antes de comenzar el acto comentaba que tenía la misma sensación que la de esperar los clarines en una corrida de toros, una inquietud que confirmó en el estrado confesando que en semejante trance el atril le resultaba similar al toril.

Pero el torero de Jerez fue una vez más pasmo de los aficionados, porque oír hablar con esa dicción a quien ha tenido que superar unas terribles lesiones que incluso tuvieron consecuencias fonéticas, demuestra que la voluntad y la raza proporcionan avales para hacer frente a adversidades, e l mismo mensaje que lanzaría la pregonera.

Una vez más la bodega La Concha de González Byass fue acogedor escenario del pregón y aula de aficionados cabales, como dijo el propio Padilla. En este punto ha que acordarse de tantos buenos aficionados de la Tertulia "Los 13", hoy desaparecidos y recordados, que tanto trabajaron para que este pregón cobrara el relieve que tiene hoy, y que este grupo de aficionados mantiene con no poco esfuerzo.

La presentación de Juan José Padilla, el exquisito cuidado que pone González Byass en el anfitrionazgo del pregón, y la tonalidad solemne que presta la Banda Municipal de Música de Jerez -de virtuosos clarinetes y excepcionales metales y dirigida por Luis Román Cárdenas- fueron el mejor exordio de la disertación de Belén Plaza.

Tras el prólogo galeato de Padilla, la periodista de "Tendido Cero" de Televisión Española, dueña de un brillante currículum y especialista en el toreo ecuestre, dibujó un pregón desde el círculo de la bodega de la Concha, ruedo imaginario con venerables botas en sus tendidos.

Tres tercios para un pregón serio, medido y sin estridencias: Plaza abrió con un elogio a Jerez desde el flamenco, las Bodegas y el vino; el caballo y el rejoneo; el toro la ganadería y los hombres del campo; el valor medioambiental de la crianza del toro y el aspecto cultural de la fiesta.

Arrancando, desde el corazón y la raíz familiar de su afición, defendió que saber torear es saber vivir porque lo que pasa en el ruedo es el reflejo de nuestra propia vida, insistiendo en que sus vicisitudes se pueden afrontar con el arma de los valores y principios de la tauromaquia .

Enlazó Belén Plaza sensaciones como la belleza, la pasión, el miedo, la emoción o la ilusión para abrir el último tercio del pregón, cumpliendo el cometido de anunciar los carteles taurinos de la Feria del Caballo con el referente de Luis Parra "Jerezano", Rafael de Paula o Juan José Padilla: el mano a mano, la corrida concurso y la de rejones.

La representación municipal corrió a cargo de Antonio Montero, y Jesús Rodríguez fue maestro de ceremonias de un pregón que cerró la banda con "Pepita Greus", la afición cabal con un aplauso y la pregonera con un "¡Qué Dios reparta suerte".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios