Batiendo marca sobre ruedas

  • El Club Deportivo Portufísico fomenta el atletismo adaptado y previene con charlas a los más jóvenes de los riesgos de la carretera

Con 20 años, Juan José Lara ya era Guardia Civil y tenía el honor de guardarle las espaldas a Salvador Dalí, pero un accidente de tráfico le hizo ver la vida desde una silla de ruedas para siempre. Entusiasta del deporte y derrochador de energía, en poco tiempo ya formaba parte del club de baloncesto en silla de ruedas Virgen del Rocío (hoy desaparecido), y, en apenas dos años, llegó a la selección nacional. "Me fichó el Fundosa Grupo de Madrid por dos temporadas y ganamos la Copa del Rey y la Liga y jugamos la Copa de Europa. Con la selección, participé en las Paraolimpiadas de Barcelona y Atlanta y en los Mundiales de Edmonton (Canadá) y Sidney (Australia)". Hoy preside el Club Deportivo Portufísico, que fundó hace ya 12 años, centrado en el atletismo adaptado.

La semilla del Club Deportivo Portufísico se sembró en el gimnasio de rehabilitación para lesionados medulares que, en 1999, Juan José Lara, acompañado de un grupo de amigos, fundó. Aquí germinó el club. "Incentivamos a los jóvenes a que se apuntasen a ser corredores en silla de ruedas", recuerda Lara.

Aunque el gimnasio tuvo que cerrar sus puertas ante la falta de ayudas económicas, Portufísico continuó su camino y son múltiples las competiciones en las que ya ha participado, destacando el maratón de Nueva York y el de Buenos Aires así como otros maratones o medios maratones en Lisboa, Bilbao, Valencia, entre otras ciudades.

Juan José Lara fomenta el deporte adaptado, en concreto el atletismo, desde otras organizaciones a las que pertenece y preside como Aspaym Sevilla (Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos de Sevilla) o la Federación Alma (Asociaciones de Lesionados Medulares de Andalucía). También impulsa el deporte desde la CANF-Cocemfe (Confederación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Andalucía), donde está implicado como vocal.

Una decena de atletas forman parte del club, más o menos, de forma permanente. Al ejemplo de superación en el terreno de lo deportivo, el club quiso sumar una vertiente más social para llevar su mensaje más allá de la competición. "Viendo que el 90% de los nuevos lesionados medulares vienen motivados por los accidentes de tráfico, se me ocurrió la posibilidad de ofrecer charlas de prevención", cuenta el presidente de Portufísico.

Los centros escolares son los principales receptores de las charlas que los miembros del club imparten. "Acudimos con nuestras sillas e intentamos hacer ver a los niños los peligros de la carretera", explica Lara. Para captar el mensaje de forma práctica, estas conferencias se acompañan de demostraciones en las que los menores se sientan en una de estas sillas e intentan practicar algún deporte sobre ella o salvar obstáculos.

El club también colabora con la Dirección General de Tráfico en campañas específicas como la operación salida o los controles de alcoholemia.

"Los lesionados medulares que somos deportistas somos más autónomos que aquellos que no lo son", cuenta el atleta paraolímpico cuando explica las tutorías a lesionados medulares, otra de las tareas a las que se dedican los miembros del club fuera de las pistas de entrenamiento.

Estas tutorías consisten en asesorar al nuevo lesionado medular en un intento de normalizar su vida una vez se instala en su hogar. Así, se explica cómo manejar la silla, cómo salvar obstáculos o cómo realizar transferencias (bajarse y subirse de la silla). También se habla tanto con la familia como con el lesionado para informarles sobre la adquisición de materiales ortopédicos y el tipo de silla. "Es importante incorporarse a la vida e intentar que sea lo más normal posible".

Con la crisis, la precariedad laboral se ha acentuado en este grupo de personas. "Si resulta complicado encontrar un empleo para cualquier persona, para un lesionado medular esta situación se multiplica en complejidad". Como en otros sectores, la Administración y las entidades privadas han recortado en las donaciones o ayudas al sector de la discapacidad, haciendo que éste sea un momento especialmente duro. "Cuando un lesionado medular se queda en casa, se deprime, es más propenso a enfermar y visita más veces el hospital, lo que, al final, resulta más costoso para todos. Con la promoción del deporte, al menos, estamos activos".

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