Falsos mitos sobre la alimentación

  • Expertos en obesidad de Quirónsalud Sagrado Corazón aclaran las creencias populares sobre frutas y verduras

La alimentación es uno de esos asuntos, al igual que el fútbol o la política, de los que todo el mundo opina y se cree conocedor. Son múltiples los equívocos a los que llegan aquellos que confían en esas fuentes-gurús que aconsejan consumir unos u otros alimentos con el firme convencimiento de alcanzar el cuerpo diez y más saludable en el menor tiempo posible. Especialistas de la unidad de obesidad y síndrome metabólico de Quirónsalud Sagrado Corazón-Obemets alertan sobre los falsos mitos en torno a las propiedades de frutas y verduras, sobre todo aquellos relacionados con la pérdida de peso, ante la proliferación de las llamadas dietas milagro y la difusión de ciertas afirmaciones en internet que pueden llevar a engaño "y que no tienen ningún fundamento científico", afirma Felipe Del Valle, experto en nutrición de Obemets.

Para Alberto Aliaga, endocrino de esta unidad, "lo fundamental es tener unos hábitos de vida saludables, una alimentación sana y equilibrada basada en la dieta mediterránea y practicar ejercicio físico moderado con regularidad".

Es la naranja el primer alimento que sale a la luz cuando se cuestiona qué fruta o alimento es más rico en vitamina C. Son muchos los alimentos que contienen esta vitamina y en mayor cantidad que la naranja, como, por ejemplo, las grosellas, el perejil o el pimiento rojo.

Son muchas las falsas creencias respecto a las calorías de la fruta y verduras y si algunas engordan o no. El plátano es una de las más castigadas por el saber popular. Lo que muchos desconocen es que éste tiene las mismas calorías que una manzana. Esto se debe a que la porción comestible y el peso medio de la manzana son mucho mayores que la del plátano.

"Comer fruta por la noche no engorda". Por su contenido en hidratos de carbono, es mejor tomar tres al día y la última antes de la merienda.

Al igual que las dietas, el abanico de alimentos milagros es amplio. Un ejemplo de ello es el pomelo. Como al limón, se le han atribuido poderes adelgazantes por su supuesto efecto de eliminar la grasa corporal por su contenido en ácido cítrico. Se llegó a crear la dieta del pomelo que no fue más que una estrategia comercial para relanzar las ventas de pomelos.

El aguacate es otro de los damnificados en cualquier dieta. Conocido como la mantequilla de la tierra, es un alimento calórico, pero las grasas que aporta son de buena calidad, nada que ver con las grasas de la mantequilla.

"El melón y la sandía tienen muchas calorías porque tienen mucho azúcar". No es cierto, ya que son de las frutas que menos calorías tienen y más contenido en agua.

He aquí uno de los vegetales más mitificados y a la par más olvidados por muchos en su dieta, la zanahoria. Entre las curiosidades de esta hortaliza se halla su característico color. Muchos no conocen que el color originario de las zanahorias no era el naranja sino el púrpura, y que su tono más popular se debe a cruces que hicieron en honor a la casa real holandesa.

Igual que en ocasiones se infravalora una verdura, en otras sus propiedades alcanzan dimensiones de superhéroe. Sabido es que la zanahoria es buena fuente de vitamina A. Entonces, ¿mejora la visión? Si se tiene una alimentación variada, no por tomar más zanahorias se mejorará la visión.

"Come muchas espinacas, que dan mucha energía". Se les atribuye este conocido efecto por su contenido en hierro. Pero en 1890 un error al escribir el contenido de hierro de las espinacas multiplicó por diez su contenido real. Sí es cierto que es una de las verduras que más hierro tienen, pero existen otros alimentos, como los berberechos o el hígado, que multiplican por siete este contenido.

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