Plymouth, la cuna de la ginebra

destino de vacaciones

Al llegar a Plymouth, sobre todo si se va en tren desde Londres, a uno le invade la sensación de encontrarse en un pequeño pueblo costero y tranquilo, un lugar ideal en el que pasar unas vacaciones alejado de la rutina. En ningún momento se tiene constancia de que está ante una ciudad de más de 250.000 habitantes y ante uno de los mayores puertos de Inglaterra. De aquí, y de Porstmouth, salieron la mayoría de los barcos británicos y americanos que participaron en el desembarco de Normandía.

Unos años antes, los aviones de la Luftwaffe habían destrozado buena parte de la ciudad. Su objetivo estaba más al norte, pero los bombarderos se quedaron sin combustible y terminaron descargando las bombas sobre Plymouth. La ciudad tiene una parte completamente nueva, reconstruida a partir de 1945. En ella, en el centro de una gran rotonda, permanece a modo de vestigio una antigua iglesia gótica, sin techo y en ruinas, mostrando al mundo el horror de la guerra.

Antes aún, varios siglos atrás, del mismo puerto del que partieron las tropas que liberaron Europa de los nazis, zarpó en sus múltiples fechorías el corsario Sir Francis Drake, terror de los galeones españoles que iban a Indias. También lo hicieron los primeros colonos ingleses que llegaron a América del Norte a bordo del Mayflower, un barco unido para siempre a la historia de esta ciudad ubicada en el condado de Devon. Los marineros de aquella expedición durmieron días antes en un monasterio, el Black Friars, que hoy día es la sede de la destilería de la única ginebra con denomación de origen que existe en el mundo: la Plymouth Gin.

En este antiguo convento, que también fue alcanzado por las bombas nazis, se destila esta ginebra desde 1793. La visita a la destilería es obligada. El visitante puede comprobar cómo se elabora la bebida en los alambiques de cobre, es lo que el enebro se mezcla con otros ingredientes como piel de naranja y limón, cilantro, raíz de angélica, raíz de florencia y cardamomo. La destilería tiene además uno de los mejores bares de copas de Plymouth, en el que están disponibles más de cien cócteles elaborados con alguna de las tres modalidades de ginebra que comercializa esta marca.

La Plymouth Gin tiene tanta historia como la ciudad que le da nombre. Fue la bebida oficial de la Armada británica durante décadas. De hecho, una de las tres variedades de la firma, la más fuerte, lleva el nombre de Navy Strenght. Tiene un porcentaje de alcohol de 57 grados y era usada por los marinos británicos como sustituto del alcohol para curar las heridas cuando éste se acababa. La ginebra clásica tiene 41 grados y llegó a ser una de las más bebidas del mundo. Siempre se comercializó en Inglaterra y desde que la adquirió el grupo Pernod Ricard -dueño también de Beefeater- ha dado el salto a España, país que se ha convertido en uno de los principales mercados para las marcas de ginebra. En Andalucía puede adquirirse en el club del gourmet de El Corte Inglés y en licorerías y tiendas especializadas.

La tercera referencia de Plymouth es la Sloe Gin, una variedad más suave y dulce que se hace a base de endrinas, que le proporcionan un característico color rojo y un sabor que recuerda ligeramente al del aguardiente de guindas. Es la base de muchos cócteles clásicos y también puede beberse sola, con hielo o a modo de chupito.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios